Karla Marenco L. [email protected]
Aunque la magistrada Josefina Ramos dejó entrever que los “gastos reservados” los usa para hacer algunas obras sociales, sostuvo que no está en manos de los magistrados del Supremo Tribunal destinar esa plata a otras necesidades en el sistema judicial.
“Los gastos reservados están en el Presupuesto General de la República, presupuestados por la Asamblea Nacional con el objeto de que los magistrados puedan contar con fondos que se utilizan a criterio reservado de cada uno de los magistrados”, explicó.
LA PRENSA: ¿Qué hace con los “gastos reservados”?
Josefina Ramos: “Disculpame, ese es un asunto reservado. Hay una máxima: que tu mano izquierda no sepa lo que hace tu derecha”.
Los 16 magistrados reciben en conjunto 320 mil córdobas al mes en concepto de “gastos reservados”. Este año el rubro de “gastos reservados” tiene una partida de 2,751,000 córdobas, pero si los magistrados reciben 20,000 córdobas cada uno por mes, al final del año tendrán un saldo rojo de 1,081,000 córdobas.
Cuando se cuestionó a Ramos por qué no se eliminan esos “gastos reservados”, ella respondió que es un rubro que no puede ser tocado por los magistrados porque “está establecido así”.
En cuanto a su salario, la magistrada Josefina Ramos dijo que tiene un ordinario de 60,000 córdobas y con las deducciones del Impuesto Sobre la Renta (IR) y el Seguro Social, le quedan 45,000 córdobas. “Creo que esos 45 mil córdobas me los gano y creo que todos los que lo recibimos nos lo ganamos”, justificó.
En un tono de melancolía, Ramos expresó que en algún momento de su vida soñó “que todos éramos iguales y fui consecuente con esa igualdad”, pero el tiempo le demostró que en esa igualdad hay diferencias y que cada persona gana de acuerdo al cargo que desempeña.