Museo Adiact, víctima del abandono

Mercedes Peralta – [email protected] LEON.- Un pequeño Museo, donde se exhiben muestras del arte precolombino, rupestre y alguna cerámica e instrumentos, brinda a los visitantes una breve información del origen y cultura de los sutiabas, pero es más un testimonio del abandono en que está sumido por instituciones como Patrimonio Cultural, el Museo Nacional y […]

Mercedes Peralta – [email protected]

LEON.- Un pequeño Museo, donde se exhiben muestras del arte precolombino, rupestre y alguna cerámica e instrumentos, brinda a los visitantes una breve información del origen y cultura de los sutiabas, pero es más un testimonio del abandono en que está sumido por instituciones como Patrimonio Cultural, el Museo Nacional y el Ministerio de Cultura.

Creado en el cuarto año del gobierno sandinista, como un Museo de Antropología e Historia, con el apoyo metodológico de Patrimonio Histórico y el Ministerio de Cultura, aún conserva piezas arqueológicas, algunas de las cuales están destruidas, las que fueron “recuperadas de casas de particulares en Poneloya”, asegura el poeta e historiador Enrique de la Concepción Fonseca.

El poeta Fonseca es uno de los fundadores del Museo Adiact. Lamenta que piezas de gran valor, entre ellas un ídolo de un metro de altura, han desaparecido inexplicablemente del Museo.

“Habían ídolos de diferentes tamaños. Algunos se exhiben en museos de otros países, pero no sabemos cómo llegaron a ellos. Hace dos años –según sabemos– saquearon el museo y se llevaron 80 piezas para venderlas”, reveló molesto Fonseca.

Realmente el Museo Adiact se ha reducido a un pequeño espacio en las oficinas de la comunidad indígena de Sutiaba. En él se encuentran algunas vitrinas que guardan muestras de cerámica del período preclásico, clásico y post clásico.

Estatuarias precolombinas, instrumentos domésticos para macear alientos, metates, cerámica funeraria, collares e incensarios, son parte del bien patrimonial contenidos en el museo.

Los líderes de la comunidad indígena han reclamado al Ministerio de Cultura, asesoría para darle mantenimiento al centro, realizar un inventario de los bienes, pero falta dinero “porque eso es caro”, sostienen Francisco Romero, presidente de la Comunidad Indígena y el poeta Enrique de la Concepción Fonseca.  

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