Ingenio Javier Guerra, entregado por deudas a CONAGRA.

El dulce negocio de ‘quebrar’ un ingenio

El sindicalista Alberto Alvarez Izquierdo es una pieza clave en la ruina y posterior traspaso de manos de las propiedades de Fondoazúcar Los Centeno Roque aparecieron dando “ayuda” y luego se quedaron con todo Mario Sánchez P. [email protected] La ruina y traspaso de manos de Fondoazúcar no fue un proceso tranquilo. El conflicto generó 41 […]

  • El sindicalista Alberto Alvarez Izquierdo es una pieza clave en la ruina y posterior traspaso de manos de las propiedades de Fondoazúcar
  • Los Centeno Roque aparecieron dando “ayuda” y luego se quedaron con todo

Mario Sánchez P. [email protected]

La ruina y traspaso de manos de Fondoazúcar no fue un proceso tranquilo. El conflicto generó 41 juicios, desde demandas laborales hasta acusaciones de estafa, embargos por incumplimiento de pago de préstamos y violaciones a contratos de venta de azúcar a diversas empresas.

Alex Centeno Roque, Presidente del Consorcio Comercial Agropecuario (Conagra), confirmó durante la conferencia de prensa, que junto con su hermano Saúl ofreció el viernes 25 de junio, que su familia compró el Ingenio “Javier Guerra”, de Nandaime.

Sin embargo, no quiso decir el nombre del presidente de la Junta Directiva de Fondoazúcar en ese entonces. El presidente de la Junta Directiva era Alberto Alvarez Izquierdo, quien a la vez dirigía la Federación de Trabajadores de la Caña, de la Central Sandinista de Trabajadores (CST).

Según los informes financieros, la deuda de Fondoazúcar era de sólo 7 millones 38 mil 544 dólares hasta cerrar mayo de 1999 y supuestamente por ese monto de dinero fueron vendidos el “Javier Guerra” y las tierras de la Finca Ochomogo a los Centeno Roque.

El sindicalista Alvarez Izquierdo llevó a los obreros cañeros socios de Fondoazúcar a quedarse sin sus propiedades: el ingenio “Javier Guerra Báez” de Nandaime y las 1,104 manzanas de tierras de la finca Ochomogo, ubicada a orilla del río del mismo nombre.

También contribuyeron al ahogamiento y desestabilización de la empresa las pretensiones del Gobierno de Arnoldo Alemán, que a través del doctor Julio Centeno, Procurador General de la República, intentó anular la venta que hizo el gobierno de la Presidenta Violeta Barrios de Chamorro a los trabajadores, como parte de los Acuerdos de la Concertación firmados con el Frente Sandinista.

EL FAMOSO VIDEO

Como estrategia, la Procuraduría acusó a Mario y a Orlando Argüello Downing, representantes de Fondoazúcar, de haber recibido “coima” de parte de los sindicalistas para facilitar que el gobierno de la Presidenta Chamorro vendiera el “Javier Guerra Báez”, las tierras del “Benjamín Zeledón” y la finca Ochomogo a la sociedad de campesinos cañeros.

Para demostrar el supuesto fraude y “coima” que supuestamente benefició a los hermanos Cuadra Schultz , se utilizó un video hecho en la oficinas de la Cornap, donde se establecían los alcances de la negociación de los bienes de Fondoazúcar, pero esas pruebas fueron declaradas nulas por el juez que conoció la causa y los Cuadra Schultz fueron declarados inocentes.

Según una fuente, al estallar este juicio, Alvarez Izquierdo supuestamente llegó a medianoche al ingenio y después de borrar la información guardada en las computadoras, en una camioneta cargó toda la información documental y con el apoyo de otras personas, habría escondido las cajas en diversas partes del país, parte de ellas en su casa. El objetivo presuntamente era esconder evidencias del equipo de auditores de la Contraloría que llegaría a examinar los estados financieros de Fondoazúcar.

Después hubo otras dos ocasiones en que habría realizado la misma operación de limpieza de la información, que terminó con la pérdida de gran parte de los datos.

Nuestra fuente dice que Alvarez alquiló una oficina en el Centro de Convenciones conocida como “El Olofito”, la que utilizó como un centro de operaciones para reorganizar o reelaborar documentos.

Alvarez Izquierdo pasó a presidir la Junta Directiva de Fondoazúcar hace más de tres años, desde mediados de 1988, cuando Mario Cuadra Schultz y Orlando Argüello Downing se retiraron de la empresa, que para entonces ya tenía altas deudas con acreedores y compañías que les dieron financiamiento.

Fondoazúcar vendía la producción a la Distribuidora y Comercializadora de Azúcar S.A. (Disco) que controlaba la venta local e internacional del producto. A cambio de que le vendiera la cosecha de la zafra 97-98, calculada en unos 215 mil quintales, Disco le dio el financiamiento a Alvarez Izquierdo. Pero Fondoazúcar incumplió el contrato y sólo le entregó 140 mil 614 quintales, quedando una deuda de 2 millones 530 mil dólares.

VERTIGINOSO ENDEUDAMIENTO

El sindicalista Alvarez Izquierdo, según la fuente, nunca detuvo su desenfrenada carrera de malos manejos de los bienes pasivos y de recursos financieros de la empresa obrera Fondoazúcar. A nadie le pagaba los préstamos, sino que adquiría exorbitantes deudas con otras empresas, hasta caer en manos de los hermanos Centeno Roque que no desperdiciaron la oportunidad.

Para la cosecha del 98-99, Alvarez Izquierdo llegó nuevamente a pedir financiamiento a Disco, pero se lo negaron porque la deuda era altísima. En ese momento ya estaba negociando la venta de las tierras del “Benjamín Zeledón” con los hermanos Cuadra Schultz, dueños de la Compañía Azucarera del Sur (Casur), por un monto de 3 millones 816 dólares.

Los Cuadra Schultz habían aceptado recibir la tierra a cambio de pagar la deuda de Fondoazúcar con Disco, confirmó a LA PRENSA Humberto Cuadra Schultz..

Pero mientras se solucionaba parte de la deuda, el dirigente sindical Alvarez Izquierdo continuó endeudando a Fondoazúcar, esta vez con la compañía Nuniback Holding Inc. que le prestó 250 mil dólares.

Al iniciar “las relaciones comerciales” con Agrosenelsa , los Centeno Roque también se comprometieron con Alvarez Izquierdo a pagar la deuda con la Nuniback Holding, que por intereses atrasados había subido hasta en 350 mil dólares.

Agrosenelsa tampoco cumplió con el pago de la deuda, por lo que la Niback Holding abrió un juicio en el Juzgado Tercero Civil de Distrito de Managua y embargaron los bienes y declararon en quiebra a Fondoazúcar.

Antes que la Jueza Vida Benavente, titular de ese juzgado, llegara a ejecutar el embargo, Alvarez Izquierdo supuestamente llegó en altas horas de la noche al ingenio y nuevamente borró la información de las computadoras, cargó en cajas toda la documentación y la volvió a esconder en la oficina de El Olofito.

Durante la zafra 98-99, Alvarez Izquierdo había contratado la venta de producción a Disco. Pero supuestamente la desvió y vendió a los Centeno Roque, a quienes tampoco les cumplió. Sólo les entregó 181 mil 186 quintales, con lo que cubrió la deuda de 2 millones 790 mil 110 dólares del financiamiento dado por Agrosenelsa. El resto de la producción la habría desviado al mercado nacional, dejando a Fondoazúcar con otra deuda con los Centeno Roque, por 35 mil 842 dólares.

Para la zafra 99-2000, nuevamente llegó donde los Centeno Roque a pedirles financiamiento, pero al parecer le negaron la habilitación debido a la deuda. Entonces Alvarez Izquierdo supuestamente ofreció venderles el ingenio “Javier Guerra Báez” y las propiedades de Fondoazúcar. Alvarez confirmó la venta de esos bienes A LA PRENSA.

CON LA SOGA AL CUELLO

Con el pastel en la mano, los Centeno Roque comenzaron a entregarles desembolsos líquidos y rápidos. Pero también empezaron a cobrar intereses por la deuda de 35 mil 842 dólares del ciclo 98-99 y por los desembolsos del financiamiento que le estaban dando, según los estados de cuenta.

Los Centeno Roque se cobraron 57 mil 323 dólares por comisión por los desembolsos, más 162 mil 977 dólares por transporte, cargue y descargue del azúcar, más 192 mil 750 dólares por incumplimiento de contrato y 45 mil 206 dólares por gastos judiciales.

A través de Agrosenelsa pagaron un préstamo de 1 millón 500 mil dólares que Fondoazúcar había contraído con el banco alemán Platina, también pagaron deudas por 1 millón 912 mil 195 dólares a la empresa TESA, 162 mil dólares a la empresa Servicios Marítimos (Semar), 51 mil dólares a Interamericans, entre otros deudas en que Alvarez Izquierdo había metido a Fondoazúcar.

En vez de solucionar el problema, el sindicalista empresario complicó la crisis, ya que la deuda de Fondoazúcar con los Centeno Roque, al cerrar diciembre de 1999, era de 2 millones 810 mil 872 dólares.

Los Centeno Roque siguieron dándole financiamiento para la zafra 99-200. Hasta mayo 2000, la deuda de Fondoazúcar era de 4 millones 813 mil 104 dólares, más todas las deudas asumidas por Agrosenelsa, el endeudamiento acumulado subió hasta 7 millones 38 mil 544 dólares al cerrar el 25 de mayo 2000.

Alvarez Izquierdo tomó la decisión al no poder pagar esa deuda. Desde febrero 2000 les entregó el ingenio “Javier Guerra” y las propiedades de Fondoazúcar a Agrosenelsa. En tanto los Centeno Roque contrataron a la empresa Abraham Thorton para que asumiera la administración de los bienes adquiridos.

El personal administrativo y operativo fue despedido sin el pago de sus prestaciones, pero permitieron que Alberto Alvarez formara una estructura que dirigiera el personal de campo en Nandaime.

Cabe destacar que los socios jamás ejercieron el derecho de propiedad en la empresa, trabajaban por un salario bajo y sólo en una ocasión recibieron 500 córdobas como ganancias por sus acciones que valían 1,000 córdobas cada una. Cada socio no podía tener más del 3 por ciento de las acciones emitidas

Según documentos que habría firmado Alberto Alvarez Izquierdo y otros miembros de la directiva de Fondoazúcar, los campesinos socios recibieron de Agrosenelsa la cantidad de 5,000 córdobas por cada acción, pero presuntamente los obreros no han firmado por la venta de ninguna acción.

CAMBIO DE MANOS

Mario Cuadra Schultz fue el primer presidente de la Junta Directiva de Fondoazúcar, la poderosa empresa azucarera supuestamente de los trabajadores cañeros. Cuadra se retiró a mediados de 1998, luego de enfrentar varios conflictos, entre éstos el juicio que el Gobierno de Arnoldo Alemán que, a través de la Procuraduría General de Justicia, quiso anular la venta a los trabajadores cañeros.

– Mario y Horacio Cuadra Schultz fueron acusados de haber sobornado a Orlando Argüello Downing, miembro de la Junta Directiva de la Cornap, para que entregara a los trabajadores aglutinados en Fondoazúcar, el ingenio “Javier Guerra Báez” de Nandaime, las 2,191 manzanas de tierras del ingenio “Benjamín Zeledón” de Rivas y las 1,104 manzanas de la finca cañera Ochomogo.

– Incluso, hasta salió a luz un video en que se observaba a Horacio Cuadra Schultz entregando un fajo de dinero a Argüello Downing. Pero este video no fue aceptado como prueba en los tribunales y los Cuadra Schultz y el funcionario de la Cornap fueron exonerados de culpa.

– Fue entonces cuando Alberto Alvarez Izquierdo, como sindicalita de la CST y del Frente Nacional de los Trabajadores (FNT), pasó a presidir la Junta Directiva de Fondoazúcar e inició el principio del fin de Fondoazúcar, por lo que esta sociedad obrera dejó de existir en papel al pasar a ser dueña de un ingenio y casi 3 mil manzanas de tierra en Rivas y Ochomogo.

– La vertiginosa carrera de endeudamiento de Fondoazúcar, culminó con la venta a los hermanos Centeno Roque, a quienes en febrero de este año 2000, les entregó el ingenio “Javier Guerra Báez” y las tierras de Ochomogo.

– Desde ese momento, la Junta Directiva de Fondoazúcar fue sustituida por la empresa Abraham Thorton, contratada por los Centeno Roque para administrar el ingenio y casi todos los funcionarios fueron despedidos sin pago de sus prestaciones.

MEDIO VUELTO

El ingenio Javier Guerra Báez forma parte de los bienes embargados en garantía por la multimillonaria deuda que tienen con los bancos, principalmente con Interbank que lo quebraron. El Javier Guerra Báez les fue valorado por 20 millones de dólares por los peritos bancarios y por esa cantidad está embargado y será vendido a otros empresarios si ellos no pagan la deuda con el Interbank, ahora intervenido por la Superintendencia de Bancos. Alex Centeno Roque considera que está subvalorado. Centeno Roque afirmó que él teme de que sus empresas le sean quitadas y vendidas por montos irrisorios, como en el caso del Javier Guerra Báez que se lo valoraron por 20 millones y que en realidad vale más de 28 millones de dólares, sostuvo.  

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