- Juan Pablo II
alega que no justifica actos históricos de Pío IX, sino que lo cita “como ejemplo”
(AFP)
CIUDAD DEL VATICANO.- El Papa Juan Pablo II beatificó este domingo a dos de sus predecesores en el papado, uno el controvertido Pío IX, y a Juan XXIII, así como a tres religiosos, italiano, francés e irlandés, durante una ceremonia en el Vaticano a la que asistieron 100,000 fieles.
Los papas Pío IX (1846-1878) y Juan XXIII (1958-1963) “representan dos aspectos opuestos de la Iglesia, el primero simboliza la Iglesia que juzga y condena; el segundo la Iglesia de la misericordia y el diálogo”, resumió un teólogo católico comentando el equilibrio al cual se entregó Juan Pablo II.
Asegurando que “los designios divinos habían querido que la beatificación vincule dos Papas que vivieron en contextos históricos muy diferentes”, Juan Pablo II defendió a Pío IX, cuya beatificación es muy discutida pues ante los ojos de muchos católicos es chocante que se haya hecho en forma simultánea a la de Juan XXIII, el “Papa Bueno”.
“Pío IX, cuando se encontraba sumergido en los acontecimientos turbulentos de su época, fue un ejemplo de adhesión incondicional a la verdad revelada e inmutable”, dijo el Sumo Pontífice.
“Al beatificar a uno de sus hijos, la Iglesia no celebra opciones históricas particulares que éste ha elegido sino que más bien lo cita como ejemplo a seguir y venerar por sus virtudes”, dijo el Papa a los fieles reunidos en la Basílica de San Pedro en cuya fachada habían sido desplegadas los retratos de los nuevos beatos.
Pío IX pasó a la posteridad como el último Papa-rey; antisemita, que ahogó en sangre la joven República romana e hizo guillotinar a los patriotas italianos, condenó el socialismo, el liberalismo y el comunismo y proclamó los dogmas de la Inmaculada Concepción y la infalibilidad papal.
Al compararlos, el Papa afirmó que tanto Juan XXIII, reconocido por su apertura a los no creyentes y a los judíos y Pío IX “estaban relacionados más allá de las apariencias por similitudes numerosas en el plano humano y espiritual”.
Las autoridades israelíes expresaron oficialmente ayer su más “profunda queja” por la beatificación del Papa Pío IX, acusado de “antisemitismo. El ministro encargado de las relaciones con la Diáspora judía, el rabino Michael Melchior, “lamentó profundamente” que el Vaticano haya vinculado la beatificación del Papa Juan XXIII con la del Papa Pío IX, en un comunicado.
“Juan XXIII era un Justo entre los Gentiles (los no-judíos), mientras que la beatificación de Pío IX puede ser interpretada por el mundo judío como la aceptación por parte de la Iglesia Católica romana de la prolongada práctica de la conversión forzada”, agrega.