- Vicente se alteró luego del revés que le asestaron los Dodgers
Edgard Rodríguez C. – Enviado [email protected]
LOS ANGELES.- Vicente Padilla tenía la cara descompuesta luego de una derrota la noche del sábado. Sus ojos parecían proyectar fuego y su interior dio la impresión de ser una bomba de tiempo a punto de explotar. Y explotó.
“¿Cómo no me van a mandar a lanzarle intencionalmente a Tom Goodwin, si tengo dos outs, primera y segunda desocupadas y luego vienen todos los derechos de los Dodgers en fila?”, se preguntó Padilla, pero no hubo respuesta.
El cañonazo de Goodwin a los jardines había significado su cuarta derrota de la campaña y en el club house sintió que le había fallado a su vecino en el locker, Bruce Chen, quien había ofrecido una soberbia demostración de pitcheo.
“Son cosas que suceden”, dijo Chen… “De hecho, Padilla no me afectó. Me sacó de una dificultad. Lo que pasa es que de nuevo no volvimos a batear y así no puedes aspirar a la victoria”, indicó el panameño sin amargura en sus palabras.
Vicente ha fallado una vez más ante los Dodgers y aunque sabe que con ello el mundo no se desplomará, está consciente que se encuentra en una lucha, cuyo objetivo es atrapar el puesto de cerrador en la próxima temporada.
“No es que me sofoque, sino que uno no quiere echar perder todo un esfuerzo del equipo a través de ocho entradas, pero cada día ganas experiencias y en este sentido tengo que ser más preciso contra los zurdos”, apuntó el pinolero.
Pero aún en medio del revés, Padilla volvió a mostrarse como un lanzador poderoso, con una recta que se proyectó a 96 millas y el acompañamiento de un slider bien preciso y un cambio que ha comenzado a hacer estragos.
“Aunque a mí no me han dicho nada directamente, he escuchado que la idea es que yo sea el cerrador el próximo año. Ese es mi sueño y espero trabajar firmemente para tener chance de ganarme ese puesto”, sostiene el tirador.
El batazo de Goodwin la noche del sábado alteró la paz de Vicente y fue como una bomba de júbilo para los aficionados de los Dodgers, pero también, una experiencia valiosa para el aprendizaje del chinandegano.