José Adán Silva [email protected]
La puesta en marcha de un Tratado de lucha antinarcóticos entre Estados Unidos y Nicaragua depende de un concepto: Soberanía. Lo anterior fue expresado por el canciller Eduardo Montealegre y ratificado por el embajador norteamericano Oliver Garza.
“Vamos bastante adelantados. Este tipo de acuerdos es siempre algo que se tiene que tratar con mucho cuidado. Tenemos uno o dos párrafos pequeños que todavía nos falta negociar”, dijo Garza, quien informó que la noche del martes se reunió con el canciller Eduardo Montealegre para recibir un borrador del tratado.
“Yo espero que Washington, si no aprueba lo que nos ha propuesto el gobierno (de Nicaragua), bueno, todavía podemos regresar a negociar otra vez sobre esas palabras. Es algo técnico, es algo más para los abogados que decidan, no es tanto para los políticos, pero espero que estemos bastante cerca”, explicó Garza, al hablar sobre el impedimento de la firma del Tratado.
Según el embajador norteamericano, las negociaciones entre Nicaragua y Estados Unidos están trabadas porque las leyes nicaragüenses prohíben la presencia de personas extranjeras armadas dentro del territorio.
DEFINIR POLITICA INTERNACIONAL
“No estamos perdiendo la guerra contra las drogas. No somos más impotentes en contrarrestar este problema que con las adolescentes embarazadas, la conducta criminal o la epidemia de Sida. Es tan maligno. Tenemos que pensar en eso. Tenemos que definir una política social, legal e internacional que parezca funcionar. Si nos aplicamos, los derrotaremos. Siempre es así”, dice Barry McCaffrey, Director de la Oficina de Políticas Nacionales de Control de Drogas (ONDCP) de los Estados Unidos.