Mata al agresor de su hijo

Otros dos jóvenes se encuentran gravemente heridos Juan Ignacio Rosales [email protected] De dos balazos, Ernesto Rugama Ordoñez (43) terminó con la vida de Marvin Moreno Blandón (18) con quien su hijo Ernesto Rugama Rivas (18), tuvo una riña callejera. Moreno agredió a traición a Rivas dándole un golpe que le provocó una herida en el […]

  • Otros dos jóvenes se encuentran gravemente
    heridos

Juan Ignacio Rosales [email protected]

De dos balazos, Ernesto Rugama Ordoñez (43) terminó con la vida de Marvin Moreno Blandón (18) con quien su hijo Ernesto Rugama Rivas (18), tuvo una riña callejera. Moreno agredió a traición a Rivas dándole un golpe que le provocó una herida en el pómulo izquierdo.

Moreno Blandón, hijo de un oficial de Policía, murió en el hospital Lenín Fonseca a consecuencia de un disparo en el estómago y otro en la pierna derecha.

Según relató Rugama Rivas, Moreno Blandón en cierta ocasión intentó golpearlo, “pero no llegó a más, solo quedó en muecas. Pero ayer, cuando esperaba a una muchacha en el parque de Ciudad Sandino se me acercó y me dio un golpe cuando yo estaba descuidado y después me siguió con otros tres chavalos”. Eso fue a las seis de la tarde del lunes.

Rugama Ordoñez dijo que “a eso de las seis y media de la tarde, cuando llegué a la casa, encontré a Ernesto lleno de sangre y le pregunté qué le había ocurrido y me dijo que un pandillero lo había agredido y lo había seguido hasta la casa”.

Enfurecido el padre de Rugama Rivas, se armó de una pistola Makarov y se fue con su hijo con el objetivo de acompañarlo hasta donde vive con su madre y no permitir que los presuntos pandilleros lo volvieran a atacar.

Cuando iban pasando por la pulpería Romero, ubicada en la zona seis de Ciudad Sandino, “los pandilleros me quisieron agredir nuevamente y cuando me habían pegado una patada y un golpe en el estómago, escuché dos disparos. Era mi padre que se cruzaba corriendo la calle para ayudarme”, añadió Rugama Rivas.

Agregó además que “continué luchando con uno de ellos y así entramos en uno de los cuartos de la casa golpeándonos. Los otros se metieron y se armaron de palos”.

En tanto, Rugama Ordóñez dijo que “cuando los pandilleros se metieron a la casa, pensé que iban a salir con armas de fuegos o machetes y cuando los vi, les disparé”.

Por su parte, el oficial Marvin Moreno Hernández, del Territorio Uno de la Policía y padre del joven fallecido, adimitió que “mi hijo estuvo metido en problemas de pandillas, pero se había reformado. Hasta una beca había conseguido para estudiar y se había cambiado de domicilio con el objetivo de dejar las malas compañías”.

Lester Alexander Blandón Torres, primo de Marvin, quien resultó con un disparo en la pierna derecha y un menor de 16 años que se encuentra grave con heridas de bala en el estómago, la pierna izquierda y el hombro derecho, están internados en el hospital Lenin Fonseca.  

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