Karla Marenco L. [email protected]
Mientras los magistrados de la CSJ se recetan buenos salarios, “gastos reservados”, “paquetes bimensuales”, viáticos, viajes al exterior y además trabajan en cómodas, amplias y lujosas oficinas; los empleados de los Juzgados de Distrito y Locales de Managua tienen salarios que deben estirar para cubrir los gastos del mes y además, no tienen espacio en sus constreñidas oficinas.
Jairo Berríos, secretario de actuaciones del Juzgado Séptimo Local del Crimen de Managua, tiene un salario de 3,126 córdobas mensuales, con el Seguro Social descontado. Esto apenas le alcanza para sus gastos personales y el pago de la universidad.
“Trabajo más de ocho horas diarias y los sábados de ocho de la mañana a cinco de la tarde, porque lo que no tenemos tiempo de hacer en la semana lo hacemos el sábado, eso incluye horas extras que nos pagan”, relató Berríos mientras realizaba su trabajo.
Doña Karla Gómez Campos, quien labora como archivadora y a la vez hace de alguacil (limpieza) en el Juzgado Séptimo Local del Crimen, gana 2,236 córdobas mensuales y también trabaja más de las horas establecidas en el Código Laboral, aunque gana horas extras.
Ella tiene cuatro hijos que mantener. Su esposo trabaja como policía, “yo gano más que mi marido, prácticamente lo que ganamos se va en comida, pagar la escuela y darle 600 córdobas a una persona que nos cuida a los niños porque no nos mantenemos en la casa”, comentó Gómez.
Doña Elsa Rodríguez, quien funge como Jefa de Cocina en el comedor de los juzgados capitalinos, dijo que gana 2,600 córdobas, que considera justo, a la par de los salarios de las enfermeras y otros trabajadores del sector público.
Aunque dijo estar contenta con el dinero que percibe, está consciente de que los magistrados de la Corte Suprema ganan decenas de veces más que ella, pero doña Elsa lo justifica por la investidura, el cargo y el arduo trabajo que éstos realizan.