Gustavo Ortega Campos [email protected]
Las autoridades salvadoreñas anunciaron ayer que mantendrán la prohibición del ingreso de productos lácteos nicas producidos artesanalmente sin pasteurización, establecida desde abril, aunque contradictoriamente las exportaciones de queso hacia ese país se han duplicado, según registros oficiales.
Al respecto, el ministro de Fomento, Industria y Comercio, Norman Caldera, dijo que este anuncio podría ser un llamado de atención para los diputados salvadoreños quienes discutirán una extensión de prórroga para los lácteos nicas.
De acuerdo a la información vertida por la agencia de prensa AFP el ministro de Agricultura, Salvador Urrutia, dijo que “en la medida que ellos (los fabricantes artesanales de productos lácteos) vayan cumpliendo los diferentes requerimientos sanitarios, nosotros como país no tenemos problema en admitir la introducción de esos productos y restablecer el comercio”.
Caldera explicó que las restricciones establecidas por El Salvador son para las exportaciones artesanales que no cumplen con las normas higiénicas establecidas y para aquellos productos elaborados de manera industrial sin pasteurización.
La pasteurización es el proceso mediante el cual se eliminan microorganismos mediante procedimientos con altas temperaturas.
EXPORTACIONES SE DUPLICAN
Caldera aseguró que pese a las restricciones salvadoreñas, las exportaciones de queso se han duplicado respecto al año pasado, “en 1999 se exportaron hacia El Salvador seis millones de dólares en queso, hasta junio del 2000 ya se ha exportado una cantidad equivalente”, indicó.
En tanto la información cablegráfica indica que Urrutia aseguró que las autoridades del Ministerio nicaragüense de Agricultura están “totalmente claras y conscientes” de la exigencia sanitaria de El Salvador, la cual tratan de cumplir buscando “recursos financieros para poder entregarlos a los productores artesanales” para la compra de maquinaria pasteurizadora de leche.
Aquí Caldera enfatizó que es prioridad de las autoridades relacionadas a esta actividad asegurar la asistencia técnica y financiera para que garanticen la higiene en los productos lácteos de exportación.
Aunque comentó que “no hay mentira más vendible que aquella que lleva un tinte de verdad”, en referencia a la falta de calidad en el proceso de la elaboración de queso que aún practican ciertos productores.
Por otro lado, Urrutia dijo, según AFP, que actualmente el mercado local de lácteos está abastecido por los productores salvadoreños, por lo que se descarta una escasez ante la falta de los productos nicaragüenses. El requisito de pasteurización es exigido también a los productores salvadoreños.
Según estimaciones de la Asociación de Productores de Leche (Proleche), de El Salvador, cada semana ingresan de contrabando a El Salvador unas 106 toneladas de quesos procedentes de Nicaragua, que utilizan pasos fronterizos ilegales en el este del país.