Marianela JiménezSAN JOSE/AP
La empresa Servicios Aéreos Nacionales SANSA confirmó ayer el fallecimiento de los 10 ocupantes de la avioneta que se precipitó el sábado sobre el Volcán Arenal, unos 100 kilómetros al norte de la capital.
Evelyn Saldaña, funcionaria de SANSA, afirmó a la AP que los socorristas encontraron todos los cuerpos de los pasajeros y los restos dispersos de la aeronave, no hay sobrevivientes.
Según Saldaña, en la zona impera un mal tiempo, por lo que el rescate de los cuerpos podría realizarse hoy. Entre las víctimas figuran las turistas Terry Pratt, de Canadá, así como las suizas Silvia Rhissiner y Catherine Shoep.
Otros tres extranjeros oriundos de Estados Unidos fueron identificados como Steven Bohmer, Helena Bohmer y Chrístopher Damia.
Los costarricenses Karl Acevedo Nevermann, de 22 años y William Badilla Salazar, piloto y copiloto de la nave, que tenía capacidad para 15 pasajeros, también fallecieron. Saldaña expresó que no darán los nombres de los otros dos turistas hasta localizar a sus familias.
En tomas aéreas realizadas por el Canal 7 de televisión local, se podía observar la ladera noroeste del Arenal, donde yacían pedazos del aeroplano desperdigados en el terreno.
La aeronave tipo Cessna Grand Caravan, matrícula 1357 realizaba un corto trayecto entre las localidades de La Fortuna, cercana al Volcán Arenal al norte del país y Tamarindo, poblado en el litoral Pacífico.
El viaje comenzó en San José, con una escala en La Fortuna de San Carlos, un poblado próximo al Arenal, para dejar al turista japonés Masaru Hamatani, de 52 años. Luego la aeronave, construida en 1998 y con 792 horas de vuelo, continuó su itinerario. Hamatani se enteró del accidente varias horas más tarde, cuando personeros de SANSA lo entrevistaron.