Tito Rondón [email protected]
Vicente Padilla ha pasado por problemas desde que llegó a los Filis de Filadelfia, aunque sus últimas dos actuaciones parecen indicar que ya encontró nuevamente la senda del éxito.
Yo tenía la curiosidad de averiguar qué pensaba el lanzador chinandegano, cuáles podían ser las causas de que le batearan tanto después de ser casi invulnerable con los Diamondbacks de Arizona.
Un primo de Vicente, Roger Catín, me dio la clave. (Le agradezco a Roger haber platicado conmigo, en otras ocasiones me ha brindado valiosa información sobre Vicente que hemos compartido con el público, tal como su habilidad para batear. No es broma, lleva 1.000 en Grandes Ligas y .500 en triple A… de 1-1 y de 2-1).
Cuenta Roger que Vicente, lógicamente, se sintió muy incómodo recién llegado a los Filis, lo que es completamente normal. Ahora “Chentón” ya se está ambientando.
La otra cosa que molestó al estelar lanzador nica es el ambiente de derrota que rodea a los Filis. Pero hasta eso cambia; precisamente la adquisición de Vicente es uno de los primeros pasos en la recuperación del equipo (otros, por ejemplo, son salir de Ron Gant y Rico Brogna, y colocar como jardinero izquierdo a Pat Burrell).
También, Padilla tiene que comprender que se trata de su futuro; si algún pelotero se da por vencido es su problema y no de Vicente. Tiene que “pitchear su propio juego”, literal y figurativamente.
Afortunadamente, vemos a Vicente más ambientado; ya no está descontrolado ni fuera (dejó de dar bases por bolas) ni dentro de la zona de strike (lanza bajito, donde duele). Ya no tiene que experimentar tanto con curvas y cambios, puede volver a ser el lanzador tipo “sinker-slider” que tuvo éxito al comienzo de la campaña.
Los Cardenales han ganado 21 y perdido 22 (antes del juego de anoche) desde que se lesionó Mark McGwire; el “Big Mac” les hace falta… a todos nos hace falta. Pero me alegro que haya dejado el androstenedione.
Dicen que alguien le dijo a un Nemesio Porras que ha subido un par de libras que se estaba pareciendo a Pedro Selva; dice Nemesio que eso es porque este año va por la triple corona…
Calvin Chipperfield, lanzador estrella (12-3 y 2.01) y compañero de equipo de Jairo Pineda en clase A con las Olas de West Michigan, desea reportarse al equipo australiano para los Juegos Olímpicos, pero hay que ver si los Tigres de Detroit le dan permiso. Si no, quiere decir que lo van a ascender en septiembre a las Mayores. Hablando de los Juegos de Sydney, Jim Callis del “Baseball America” opina que Holanda (Rikkert Faneyte, Robert Eenhorn) le va a ganar un juego a uno de los cuatro grandes, Cuba, Japón, Corea del Sur o Estados Unidos.