- Presidente Lagos pidió explicaciones sobre presencia de alto jefe en acto público de Pinochet
- Se filtra a la prensa documento judicial incriminatorio de Pinochet
SANTIAGO/AFP, EFE
El presidente de Chile, Ricardo Lagos, expresó el jueves su “preocupación” y pidió explicaciones al Ejército por la presencia de un alto jefe militar en el acto público del miércoles donde reapareció en escena el ex dictador Augusto Pinochet.
La respuesta, cuyos términos no fueron revelados, fue suscrita por el jefe de la institución, el general Ricardo Izurieta, informó a la AFP una alta fuente militar.
La nueva fricción con el Ejército se originó por la presencia del general Sergio Candia, jefe de la Guarnición Militar de Santiago, en la ceremonia en la que el general Pinochet reapareció en público el miércoles, en la fundación que lleva su nombre y que agrupa a sus partidarios.
Un militar en activo no puede intervenir en “actos que tengan connotación política”, advirtió el ministro de Defensa, Mario Fernández, al confirmar que remitió una carta al general Izurieta para señalar la “preocupación” del Gobierno.
El incidente se suma a un deterioro en las relaciones del Gobierno con los militares, según versiones difundidas en la prensa, después de que el pasado 8 de agosto la Corte Suprema privara de su inmunidad a Pinochet para someterlo a un juicio por violaciones de los derechos humanos durante su dictadura (1973-1990).
Por su lado, la defensa de Pinochet y las autoridades del país expresaron ayer su malestar por la filtración a la prensa de un “cuaderno secreto” del juez Juan Guzmán, encargado del proceso que involucra al ex dictador en los crímenes atribuidos a la “Caravana de la Muerte” en 1973.
“La defensa está un poco agotada con la serie de irregularidades que se han presentado en el proceso”, declaró el abogado Pablo Rodríguez Grez, que encabeza el equipo que defiende al desaforado senador vitalicio.
Uno de los hechos más destacados filtrados a la prensa es el testimonio del ex capitán Pedro Rodríguez Bustos, en la actualidad abogado, que relata el fusilamiento, en la ciudad de La Serena, de 15 personas en 1973 por parte de la llamada “Caravana de la Muerte”, que comandaba el general Sergio Arellano Stark.
Según ese testimonio, Arellano ordenó a oficiales del regimiento local, no pertenecientes a su comitiva, dar el “tiro de gracia” a las víctimas.
Entre esos oficiales estaba Juan Emilio Cheyre, actualmente general, que nunca ha sido vinculado con las violaciones a los derechos humanos.
Rodríguez sostuvo que la filtración del “cuaderno secreto” es “una más de las tantas irregularidades que han caracterizado el proceso” contra Pinochet y, tras calificarla de lamentable, pidió la máxima sanción para los culpables.
LA DISCORDIA PERSISTE
El malestar de las autoridades parece presagiar otros que suelen ocurrir al acercarse el mes de septiembre a causa del aniversario del golpe de estado de 1973, el 11, y desde hace dos años, de un Día de la Unidad Nacional, el primer lunes del mes, que este año es el 4, con un feriado que reemplazó en el calendario al del 11.
w Las viejas divisiones de la sociedad chilena, que se prolongan por tres décadas, se agudizan periódicamente. El desafuero legislativo de Pinochet, el 8 de agosto, revivió los resquemores y las diferencias entre partidarios y detractores del golpe militar.
w Las posturas que hasta ahora parecen irreconciliables, rebrotan todos los años en el aniversario de la sublevación. Izquierdistas y activistas de derechos humanos marchan desde el centro hasta la tumba del derrocado presidente Salvador Allende. Los disturbios y la represión policiales son ya una tradición.