- La nueva metodología deja rendimientos de hasta 22 quintales por manzana
Leslie Nicolás Lacayo [email protected]
El cultivo del ajonjolí representa una alternativa rentable para los productores agrícolas. Recientemente se ha descubierto un método de como hacer pasar a este cultivo de su estado sustentable a sostenible, es decir hacer que produzca mayor utilidad.
Néstor Allan Alvarado, docente investigador de la Universidad Nacional Agraria (UNA), inició su investigación sobre este cultivo desde 1996 hasta el 2000, con el fin de transformar el sistema tradicional de producción hacia un sistema sostenible, pues el actual sistema tradicional de producción con más de 35 años de existencia no estaba siendo rentable.
Alvarado explicó que este rubro está en manos de pequeños productores mayoritariamente, los que están distribuidos de 10 a 50 manzanas.
El rendimiento del ajonjolí en estos momentos es de nueve quintales por manzana, lo que no hace sostenible la producción del cultivo, indicó el investigador.
“La idea en el proceso investigativo era identificar tres elementos del sistema de producción, tales como la densidad de siembra (establecer el número de plantas por manzana), fertilización nitrogenada y control de las malezas en el cultivo en el momento optimo”, afirma Alvarado.
Esos tres componentes había que mejorarlo para hacerlo un cultivo rentable. “Nosotros esperábamos que el rendimiento del cultivo se duplicara de nueve a 20 quintales por manzana y logramos todavía un poco más, pues llegamos a los 22 quintales por manzana”.
Explicó que el primer trabajo investigativo se trató en aumentar la densidad de siembra y para ello se probaron diferentes densidades de siembra. Generalmente la densidad de siembra del ajonjolí es de 50,000 plantas por manzana.
Alvarado en su estudio probó con 96,000 plantas por manzanas, lo que elevó el rendimiento de nueve quintales a 15 quintales por manzanas.
“Esta densidad se logró estableciendo 1.70 metros entre surco y dejando 12 centímetros entre planta y planta, aunque lo habitual es dejar hasta un metro entre calle y calle”.
Dejando una distancia de 1.70 centímetros entre surco se pueden realizar todas las labores mecanizadas hasta llegar al proceso de siembra.
Posteriormente del control de malezas se puede usar la tracción animal y esto ayuda a disminuir costos.
En el proceso investigativo se trabajó con las variedades mexicana y la cuyumaki, ambas se encuentran en Nicaragua.
La segunda etapa del proceso investigativo, se trató en la mayor aplicación de urea por manzana sembrada.
Tradicionalmente se aplican dos quintales de urea por manzana, pero al aumentar la densidad de 50,000 plantas (método tradicional) por manzanas a 90,000 plantas (nuevo método), se pensó en agregarle más quintales de urea por manzana.
“Fue entonces cuando aplicamos tres quintales de urea por manzana y la producción pasó de 15 a 30 quintales por manzanas. Esto en parcelas de pruebas. Cuando usamos esta metodología en las fincas se obtuvieron rendimientos de 22 quintales por manzana.