- Sin embargo, siguen ganando menos y trabajando más que los hombres
- Relegadas a las áreas de salud y educación
Gabriela Roa Romero [email protected]
Los puestos de trabajo ocupados por mujeres han aumentado en Nicaragua durante los últimos años. Sin embargo, todavía son discriminadas en el área laboral, según Alicia Gordillo Cervantes, docente del departamento de género de la Universidad Centroamericana (UCA).
Según el informe de Desarrollo Humano en Nicaragua del 2000 del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), las mujeres en 1963 constituían el 20 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA), mientras para 1999 este porcentaje se incrementó a un 36 por ciento.
Pero el incremento en la tasa de participación laboral femenina no significa que las mujeres tengan las mismas oportunidades laborales que los varones, porque la “mayoría de las mujeres no tiene un empleo formal, sino que están ocupadas en las áreas menos productivas, en los trabajos más ingratos y reciben un salario menor”, señaló Gordillo.
El informe del PNUD agrega que la tasa de desempleo femenino asciende actualmente al 14 por ciento de la PEA, mientras en el campo tres de cada diez mujeres se encuentran sin trabajo.
Además, el sector informal representa la única alternativa para tres de cada cuatro mujeres que no logran insertarse en los sectores más modernos y dinámicos de la economía.
Los hombres ocupan mayoritariamente el sector de la producción agropecuaria y servicios en el área informal. La mujer, por su parte, se inserta en la industria y el comercio.
“Aunque nosotras nos preparemos y tengamos experiencia las oportunidades de trabajo no son iguales para hombres y mujeres”, reiteró Gordillo, quien recordó que los salarios son menores para el sexo femenino.
La encuesta de hogares para la medición del empleo urbano, realizada por el Ministerio del Trabajo en julio de 1999, reveló que sólo el 12 por ciento de las mujeres percibe un ingreso superior a los 2,000 córdobas mensuales.
También el estudio “Los Hombres y Mujeres en el empleo público” de 1999 del Instituto Nicaragüense de la Mujer (INIM) y la Cooperación técnica alemana, demostró que las mujeres ganan un promedio semanal de 100 córdobas y los hombres 158 córdobas.
Por otra parte, en el sector público, según este mismo estudio, el 61 por ciento son mujeres y el 39 por ciento hombres, “pero al sexo femenino le dan los trabajos vinculados a su área tradicional, es decir, la mayoría se encuentra en los campos de salud y educación”.
Gordillo explicó que históricamente las mujeres se han visto obligadas a trabajar por dos razones: la revolución y la crisis económica.
La revolución hizo que las mujeres se trasladaran a ocupar los puestos de los hombres, y la crisis económica, la necesidad de aumentar los ingresos familiares, dijo Gordillo.
DIFERENCIAS EN CIFRAS
Según la Organización Internacional del Trabajo, más del 70 por ciento de la población femenina en los países desarrollados y del 60 en los países en desarrollo realiza un trabajo remunerado.
– Las mujeres constituyen más del 40 por ciento de la población activa, pero su participación global en los puestos de dirección rara vez supera el 20 por ciento y cae hasta el dos y tres por ciento en las empresas y organizaciones más grandes y poderosas.
– En los países desarrollados las mujeres trabajan al menos dos horas más por semana que los hombres. En los países en desarrollo las mujeres dedican de 31 a 42 horas por semana a actividades no remuneradas, frente a las 5 y 15 horas de los hombres.
– En el sector público las mujeres constituyen la mayoría del personal de educación y salud, pero su participación en el empleo en empresas de servicios públicos (agua, gas, electricidad) oscila entre el uno y el dos por ciento.
– Entre el 60 y 90 por ciento de las trabajadoras de las zonas francas de exportación son mujeres, a menudo jóvenes, que han encontrado allí su primer empleo.