- Vicente Padilla ha flaqueado en el montículo desde que fue transferido de los Diamonbacks de Arizona a los Filis de Filadelfia
- A lo largo de 6 entradas y dos tercios en sus últimos 6 relevos, Padilla ha sido sacudido por 15 hits y otorgado 6 pasaportes… Un total de 21 hombres circulando amenazantes en las colchonetas, un promedio ligeramente superior a 3 por inning, es grave a la hora de ensayar una evaluación
Edgard [email protected]
Parece tanto tiempo y es tan poco el que ha pasado, que podríamos estar precipitando nuestra preocupación alrededor del presente vacilante y futuro no previsible del pitcher nicaragüense Vicente Padilla.
Por Dios, necesitamos que se establezca en Las Mayores… Estamos desesperados porque eso ocurra… Menos mal que él no está inhibido por los trucos de nuestra política, y puede llegar a convertirse en un big leaguer de la cabeza a los pies… En eso no tienen nada que ver ni el Consejo Supremo Electoral, ni la bendita Asamblea Nacional.
¿Lo recuerdan?… En los Diamonbacks de Arizona, el progreso de Vicente Padilla parecía estar viajando a bordo de un tren expreso, cuando, súbitamente, se vio involucrado en un cambio múltiple con Filadelfia que le permitió al timonel Buck Showalter, juntar en la misma rotación a Curt Schilling y Randy Johnson, dos tipos capaces de sumar más de 40 victorias y más de 600 ponches en una temporada.
Bueno, pensamos, pasar a los Filis, un equipo casi “harapiento” de último lugar, podría resultar mejor para Vicente… La posibilidad de poder disponer de mayor espacio y confianza para desarrollarse, parecía algo tentador, aunque a cambio de olvidarse de los play offs, una significativa atracción para mantener estimulado a Vicente en Phoenix.
Es decir, que desde antes de la llegada de la Convención Republicana, de la confirmación de Bush como candidato, Filadelfia daba la impresión de ser el sitio ideal para que Padilla, el prospecto salido del campo, cuyo sueño es comprar una finca, el mismo que en apenas tres meses durante 1999, pasó por Clase A y Triple A en ruta veloz hacia las Grandes Ligas, se dedicara a cultivar su futuro sin sentirse estrangulado por la presión.
El periodismo de la ciudad lo recibió muy bien, creyó en sus proyecciones, el manager Francona supo valorarlo con prudencia y le facilitó oportunidades al derecho que enviaba llamaradas a 95 millas, y que llegaba desde Arizona con antecedentes alentadores.
Pero… ¿Qué está ocurriendo?.
A lo largo de 6 entradas y dos tercios en sus últimos 6 relevos, Padilla ha sido sacudido por 15 hits y otorgado 6 pasaportes… Un total de 21 hombres circulando amenazantes en las colchonetas, un promedio ligeramente superior a 3 por inning, es grave a la hora de ensayar una evaluación.
Esto ha provocado que Terry Francona, de ser un firme creyente en Vicente, haya pasado a ser un escéptico afectado por los hechos.
Lo doloroso y lamentablemente cierto, es que Padilla no ha podido socar, y repentinamente, después de esos 6 últimos relevos, está atrapado por las telarañas de la incertidumbre, debatiéndose en una mediocridad alarmante.
Somos nicas, queremos que Padilla se establezca, y consideramos que puede ser sólo un mal momento que se está prolongando peligrosamente… Naturalmente, eso pone mucha presión encima de él en cada una de sus presentaciones, aunque los Filis estén fuera de competencia, pero puede reaccionar vigorosamente.
Ojalá amigos… Ojalá… Es lo que más deseamos.
LAS CIFRAS
En su última salida contra los Cardenales de San Luis, Vicente trabajó un inning y dos tercios permitiendo un hit, otorgando dos bases y cediendo dos carreras, una de ellas limpia, y otra por error de Scott Rolen. Ponchó al temible Jim Edmonds.
– Entró con las bases llenas en reemplazo de Ed Vosberg y boleó a Fernando Tatis para una carrera forzada. Un elevado de sacrificio de Ray Lakford, impulsó otra.
– En 47 entradas y un tercio, Padilla permite 54 imparables, una frecuencia no recomendable para un relevista.
– Ha concedido 19 bases por bolas y ponchado a 36… Es decir una relación problemática: una base por cada dos ponches.
– No le han conectado jonrón.
– Saltó de 2.31 en efectividad en el momento de ser cambiado, a 3.21 después de su trabajo del viernes por la noche.