Pestilencia en calles de Granada

Pedro J. Vindell Mátus – [email protected] GRANADA.- La falta de hábitos de higiene y salubridad en muchos ciudadanos de esta ciudad conlleva a la proliferación de basura y pestilencia en las calles de esta cabecera departamental. En los barrios de la ciudad se observan bolsas sueltas, o simplemente las lanzan al embaldosado y se mantienen […]

Pedro J. Vindell Mátus – [email protected]

GRANADA.- La falta de hábitos de higiene y salubridad en muchos ciudadanos de esta ciudad conlleva a la proliferación de basura y pestilencia en las calles de esta cabecera departamental.

En los barrios de la ciudad se observan bolsas sueltas, o simplemente las lanzan al embaldosado y se mantienen hasta dos y tres días antes de que pase el camión recolector, se quejó el supervisor de Servicios Municipales en el área de Ornato y Limpieza Pública, señor Pedro López Noguera (30).

“A veces nos hemos encontrado hasta animales muertos, perros, gatos y gallinas y los trabajadores que recogen la basura en los cuatro camiones contratados por la Alcaldía, no poseen todos los implementos necesarios para la protección de su salud, que es indispensable, por lo menos las mascarillas especiales”, dijo López.

Otra grosería que cometen, según el supervisor, es acumular grandes cantidades de ramas cuando realizan la poda de los árboles caseros, en los andenes o aceras, como sucede en Villa Sandino.

De nada sirven las orientaciones por autoparlantes, volantes, por la radio y los rótulos colocados en las bahías, la gente no entiende y repleta de toda clase de desperdicios y desechos de materiales de construcción en las aceras, cunetas y andenes. Eso significa duplicar la labor de los recolectores, que tienen que usar machetes para cortar ramas grandes o recoger materiales”, apuntó el empleado de la Alcaldía.

Insistió en que tampoco atienden los llamados del MINSA. En cada sector los camiones realizan dos viajes diarios hasta el basurero de La Joya, al sur de la ciudad y fuera de la misma, a más de cinco kilómetros. Se recogen 40 metros cúbicos de desperdicios de toda clase por camión, precisó el supervisor.

Los trabajadores de estos camiones necesitan que al menos les den guantes y mascarillas. Aunque ellos, asumió el supervisor, exponen que no es mucho el dinero que les pagan por ese trabajo.  

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