Otra hija busca a su madre ausente

En otra historia similar a la de doña Rosa Morgan y su hija, Ivonne Molina también busca a su madre Iván Olivares [email protected] Doña Ivonne Molina lloró al enterarse por LA PRENSA, del reencuentro de las señoras Rosa Morgan y Johana Matamoros, madre e hija, que estuvieron separadas por 37 años. La razón de su […]

  • En otra historia similar a la de doña Rosa Morgan y su hija, Ivonne Molina también busca a su madre

Iván Olivares [email protected]

Doña Ivonne Molina lloró al enterarse por LA PRENSA, del reencuentro de las señoras Rosa Morgan y Johana Matamoros, madre e hija, que estuvieron separadas por 37 años.

La razón de su llanto no es sólo que sea una mujer muy sensible, sino que ella también está buscando a su propia madre.

El nacimiento de doña Ivonne hace 36 años, puso en problemas a su mamá, doña Ruth Molina, que se vio de pronto transformada en madre soltera, con las consiguientes críticas de la sociedad. Para su fortuna, se encontró el apoyo de la señora Leonor Cárdenas, que le ofreció un techo y un hogar para criar a la pequeña.

De pronto, la vida ofreció una sonrisa a doña Ruth, al conocer y enamorarse de un ciudadano estadounidense, el Sr. Bill Nokes, con el que viajó a Estados Unidos, donde se casaron, estableciendo su residencia en Memphis, Tennessee, donde en poco tiempo la familia se vio bendecida con el nacimiento de tres pequeños: Verónica, Rhina y Charles.

Pero la pequeña Ivonne, que apenas tenía unos meses de vida cuando su madre se fue a Estados Unidos, esperaba en Nicaragua en casa de la abuelita Leonor, donde había quedado con la promesa que mandaría por ella en cuanto las condiciones fueran apropiadas.

Doña Ivonne asegura que su madre envió por ella en tres ocasiones, la última en 1975, cuando ella tenía once años. La persona encargada de recogerla en el aeropuerto se quedó burlada, pues la abuelita Leonor le dijo que “te manda a traer ahora que ya estás bien criada para que vayas a servirle a tu padrastro”, por lo que no cumplió con el trato.

Esa filosofía y un cambio de dirección, fueron determinantes para perder todo contacto con su madre, de la que sólo conserva una carta, una tarjeta navideña, fotos de hace más de 25 años y una urgente necesidad de reencontrarla para cerrar una etapa de su vida que comenzó hace 35 años y parece no acabar nunca.

Doña Ivonne cree que su madre puede estar en Arizona, pero pide a cualquiera que sepa algo de ella, le ayude a contactarla, ya sea llamando al Banco Central, donde trabaja, al teléfono 2650500, ext. 258, o al teléfono 280-3513, con doña Anita su vecina.

Si resulta más cómodo, por favor, escriba a la dirección electrónica consignada al inicio de esta nota, o llame a los teléfonos 249-3569 ó 244-3370, en LA PRENSA.  

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