- La demostración de la actual
directiva felina, al presentar
incluso, más de lo solicitado,
es demasiado contundente
como para excluirlos - “Tenemos la esperanza que prevalezca la ley y no la influencia del poder, aunque este país ocurren cosas totalmente increíbles”, dijo
Ariel Granera Sacasa
Directivo del León.
Edgard Rodríguez [email protected]
El grupo de directivos leoneses que en el torneo pasado, apareció al rescate del abandonado equipo metropolitano, ha vuelto al escenario y con mayor energía.
“Aquí estamos y hemos sobre cumplido lo que ha solicitado FENIBA”, dijo en tono apacible pero lo suficientemente firme, William Gurdián Debayle, nuevo presidente de la tropa occidental para la temporada que se avecina.
Todo debería estar claro. Esta directiva ha llenado todas las exigencias, pero la ambigüedad con que se maneja el béisbol en nuestro país, ha abierto un espacio para la incertidumbre luego que a la directiva anterior se le ha dado vida.
“Nuestra posición es la de no excluir a nadie y estamos abiertos a conversar con ellos (con los antigüos directivos) para aunar esfuerzos a favor del equipo”, dijo Gurdián, en una apreciación que no pareció compartida por todos sus colegas.
El resto de miembros ha indicado incluso que están dispuestos a retirarse ante que compartir funciones con la anterior directiva, encabeza por Alfredo Fernández, el actual secretario personal del presidente de la república Arnoldo Alemán.
Esta directiva presentó su lista de jugadores debidamente firmados, lo mismo que la famosa garantía bancaria y todo lo que se indicó debía presentarse ayer. Toda la documentación será revisada por una comisión creada para tal fin.
“Si hemos decidido participar, lo hacemos con la certeza que vamos a cumplir con todas las exigencias y normas establecidas. Tenemos el respaldo económico y de la fanaticada como para meternos con optimismo a esta empresa”, dijo Gurdián.
Los leoneses incluso, aparte de llenar los requisitos, hicieron tres propuestas a la FENIBA, entre las que destacan: que no haya puntos y clasifiquen a la semifinal los cuatros clubes más ganadores, y que la semifinal, sea a 18 partidos.
“No se nos ocurre una razón por la cual nos puedan privar de participar, pese a que en este país suelen ocurrir cosas inverosímiles”, dijo por su parte Ariel Granera, uno de los más beligerantes directivos felinos.