- O hace campaña o mejor se queda de lejos, por escándalo Lewinsky
AP
LOS ANGELES.- Se conjetura que el Presidente Bill Clinton tiene dos caminos para ayudar a su vicepresidente Al Gore a conquistar la Casa Blanca, una vez que haya pronunciado la noche del lunes el discurso inaugural de la Convención Nacional Demócrata.
Uno es viajar por el país y hacer una campaña activa en favor de Gore. El otro es quedarse donde está y confiar en que los votantes se olviden de él.
Los delegados a la convención no están de acuerdo en cuál de los dos caminos les conviene.
En algunos lugares sería útil que Clinton hablase con orgullo de la paz y prosperidad, dicen algunos delegados. Pero en otros sería contraproducente debido a su aventura sexual con Mónica Lewinsky.
“No sé si Clinton sería de mucha ayuda para la campaña de Al Gore si viniera a Kentucky”, comentó el presidente estatal de la central sindical AFL-CIO, Bill Londrigan. En ese estado no son populares las posiciones de Clinton sobre el tabaco y las armas, precisó Karen Curtis, evaluadora de impuestos del condado de Robertson.
El representante de Georgia Doug Teper, de Atlanta, dijo que Clinton debería limitar su participación en la campaña. Paula Martínez, madre de cinco hijos residente en Carlissle, Iowa, dijo que el presidente quiere ayudar “pero su imagen negativa lo persigue y es realmente triste”.
Pero Mark Pocan, empresario y miembro de la legislatura de Wisconsin, dijo que “oí a mucha gente decir que si Bill Clinton volviera a ser candidato, votarían por él”.