- El Océano Pacífico empieza a calentarse, por lo que se estima una reducción en las lluvias y pérdidas en las cosechas
- El fenómeno debe ser visto como un desastre natural
BENJAMÍN BLANCO [email protected]
Hablar de un “Niño” o una “Niña” jamás fue tan nefasto, cuando en realidad nos referimos a dos fenómenos climáticos que provocan serios daños no sólo a la población sino a las economías de países pobres como Nicaragua.
Desde ya existen algunas señales de que el próximo año el planeta estará bajo los efectos de “El Niño”, lo que significa una sensible reducción de las lluvias que invariablemente afectarán las cosechas y provocarán que Nicaragua se enfrente nuevamente a un período de sequía prolongada que agudizaría la emergencia alimentaria.
El director de Meteorología del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER), Mauricio Rosales, informó que según análisis de científicos norteamericanos y basados en información del Centro Nacional para la Protección del Medio Ambiente de los Estados Unidos, hay evidencias de que estamos en un período de transición de “Niña” a “Niño”.
Eduardo Marín, director de Estudios Territoriales del Ministerio Agropecuario Forestal (MAG-FOR), dijo que el fenómeno debe ser visto como un desastre natural, debido a los efectos que causa en los cultivos.
“Los gobiernos deberían contar con planes de contingencia para enfrentar estos fenómenos, al menos tener reservas de alimentos. “El Niño” debe verse como un desastre natural”, indicó Marín, tras agregar que Nicaragua ni siquiera cuenta con un mapa de las zonas que históricamente se han visto afectadas por “El Niño”. “Tenemos la información, pero no está analizada”.
Rosales dijo que la información sobre el fenómeno podría ayudar a los agricultores y exportadores a tomar decisiones o medidas preventivas y reducir los impacto negativos.
COMISIÓN DE “EL NIÑO” Y “LA NIÑA”
“El fenómeno de ‘El Niño’ y ‘La Niña’ es tan recurrente que no podemos estar esperando a que ocurra el fenómeno para tomar medidas”, propone Rosales.
“Se debería crear una comisión nacional para estos casos. Aquí ya se han hecho algunas reuniones y se han creado algunas comisiones para atender estos fenómenos, pero no es nada formal”, aseguró.
Actualmente estamos haciendo un estudio de “El Niño” y “La Niña” para después proponerle a la Dirección del INETER que nos apoye a organizar una comisión nacional que pueda prever el fenómeno.
Rosales considera que esta comisión debería integrarla además del INETER, el Ministerio Agropecuario y Forestal (MAGFOR), el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, la Administración de la Pesca (ADPESCA) y todas las organizaciones de productores agropecuarios.
La idea es que antes de que ocurra el fenómeno, la comisión organice un conjunto de medidas y recomendaciones para enfrentar cada fenómeno.
¿Qué es “El Niño?
Es la aparición de cálidas corrientes oceánicas en las costas del Océano Pacífico de América del Sur, cada dos a siete años. Se caracteriza porque la superficie del mar y la atmósfera sobre él aumentan de temperatura.
* El fenómeno inicia en el Océano Pacífico Tropical, cerca de Australia e Indonesia, donde la temperatura de las aguas superficiales sube de tres a cuatro grados. Luego, esta temperatura se desplaza hacia el este, y en seis meses alcanza las costas de América del Sur.
* El fenómeno fue descubierto desde el siglo pasado por pescadores peruanos que detectaron la presencia de aguas cálidas y le dieron el nombre de “El Niño” porque siempre se observaba a finales de diciembre, durante las fiestas del Niño Dios.
¿Qué es “La Niña”?
* Recibe su nombre en analogía a las características del otro fenómeno.
* “La Niña” se caracteriza por, cada ciertos años, presentar condiciones de la temperatura del mar más frías de lo normal en una extensa área, entre las costas de Sudamérica y Oceanía, aunque el fenómeno repercute en la región del Pacífico ecuatorial. Actualmente estamos bajo la influencia de “La Niña”.
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