Trabajadores de La Pintada, contratados por Agresami, en tareas de renovación del café que los dueños-trabajadores tenían listo para sembrar.

Agresami ayuda y luego embarga

Productores describen “modus operandi” de Agresami para apropiarse de fincas cafetaleras “Si quieren evadir la deuda, con nosotros se equivocan”, advierte Alex Centeno MARIO SÁNCHEZ P. [email protected] Manuel Gómez es un socio de la Jorge Voghl que anda prófugo de la justicia. La jueza de Jinotega dictó orden de captura contra él, en un juicio […]

  • Productores describen “modus operandi” de Agresami para apropiarse de fincas cafetaleras
  • “Si quieren evadir la deuda, con nosotros se equivocan”, advierte Alex Centeno

MARIO SÁNCHEZ P. [email protected]

Manuel Gómez es un socio de la Jorge Voghl que anda prófugo de la justicia. La jueza de Jinotega dictó orden de captura contra él, en un juicio por estafa que le entabló la empresa Agresami, de los hermanos Centeno.

Vidal Picado García, socio de la agropecuaria Denis Gutiérrez, guarda prisión en el penal de Waswalí por la misma causa.

A ambos los entrevistó LA PRENSA, a uno, tras las rejas y al otro, en un lugar de Matagalpa donde nos citó. Ellos aseguran que los Centeno quieren apropiarse de las fincas La Lima, La Laguna y El Carmen en pago de una supuesta deuda de la agropecuaria Denis Gutiérrez Cardoza que no pasa de 300,000 córdobas, y otras cuatro de la Jorge Voghl por una deuda de 400,000 dólares.

Picado García aseguró que sólo La Lima y La Laguna juntas valen 3 millones de dólares.

Según Picado y Gómez, los Centeno Roque han desarrollado un “modus operandi” para quedarse con las fincas que contempla tres pasos fundamentales: primero ofrecer ayuda crediticia a los productores en dificultades, luego crear crisis, para después quitar las fincas por los montos prestados, que siempre son mucho menores que el valor de la propiedad.

Explicaron que el plan consistía en darles financiamiento para cosechar, con el compromiso de que les vendieran la totalidad de la producción, pero en el momento culminante del corte del café, les suspenden los desembolsos financieros y les pagan con cheques sin fondo.

Los cortadores abandonaban el corte porque las agropecuarias no podían pagarles porque recibieron cheques sin fondo. Esto causó la caída del café por falta de corte y complicaciones para cumplir con los contratos con Agresami.

Sostienen que ellos cumplieron con el compromiso con Agresami, a pesar de los daños causados por el huracán Mitch y que el restante de la deuda lo cancelarían con la producción del ciclo 2000-2001.

Pero los hermanos Centeno Roque no estaban interesados en el pago de la deuda, sino en quitarles las fincas, por lo que acusaron de estafa a los directivos de las cooperativas, según Vidal Picado y Manuel Gómez.

En las acusaciones, Agresami no reconoce la cantidad de café entregada por las agropecuarias en los beneficios Bencasa y Quebrada Honda de Sébaco o en Jinotega, sino que en los tribunales los acusan de entregar menos de la mitad de lo contratado y de desviar prendas, según la acusación que los abogados de Agresami, Max Hernández Tórrez y Guillermo Avilés Salmerón, hicieron en los juzgados.

De esta manera, Agresami absorbió casi por completo la Agropecuaria Chale Haslam que dirigía Juvenal García, hermano de Edgardo García, miembro de la Dirección Nacional del FSLN.

Según el campesino Julián Sánchez Ramos, de La Pintada, Juvenal García y otros miembros de la directiva de la agropecuaria, se confabularon con los Centeno Roque de Agresami, para quitarles las fincas.

Afirman que Juvenal García los engañó y los hizo firmar escrituras de venta de las propiedades y les quitó las acciones, argumentando que las deudas eran muy fuertes y que si no pagaban, todos irían a la cárcel.

Según él, después descubrieron que les estaba quitando las fincas en complicidad con los Centeno Roque. En protesta, un grupo de campesinos tenían tomada parte de la finca.

Los campesinos se resistían a salir de una de las fincas, principalmente de La Pintada pero fueron sacados por orden judicial de la Jueza Karla Emilia Sáenz. Los campesinos exigen la devolución de las fincas, puesto que no pueden ser alquiladas, mucho menos vendidas porque pertenecen al Estado, que a través de la CORNAP se las dio “en arriendo con opción a compra”.


Juicio contra juicio

Las fincas de la Jorge Voghl que están en la mira de los Centeno Roque son La Unión, Corinto Finca, La Paz de El Tuma y La Trampa. Esta última estaba en negociación entre los campesinos y el gobierno que quiere devolverla al norteamericano Jerry Larrue, porque hay una fuerte presión del gobierno de los Estados Unidos, explicó Manuel Gómez, presidente de esta agropecuaria.

* Además de Manuel Gómez, también fueron acusados por estafa en contra de Agresami, Joaquín González de la empresa Jorge Voghl de Jinotega y Vidal Picado y Francisco Javier Molinares Castillo, de la Agropecuaria Denis Gutiérrez, de Matagalpa.

* En los juzgados, los hermanos Centeno introdujeron la acusación contra los campesinos, a nombre de Agresami e Interbank, pero los encausados sostienen que ellos no han hecho ningún préstamo a ese banco, por lo que “nos extraña esa colusión de personalidades jurídicas”.

* Para proteger la propiedad, abogados de los campesinos abrieron otro juicio en Managua contra los hermanos Centeno y “secuestraron preventivamente a favor suyo” las propiedades. En los juicios, los campesinos y los Centeno están “taco a taco”. Los Centeno tienen dos presos, pero los campesinos protegieron legalmente las fincas con el secuestro judicial.  

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