Luis Spada fajado por Rosendo el sábado.

Spada satisfecho con Rosendo Alvarez

“No admito que se le robe una posibilidad a un peleador que lo estaba dando todo en el ring” EDGARD TIJERINO M.ENVIADO ESPECIAL [email protected] En el camerino de Rosendo después de la descalificación, parecía que estábamos asistiendo al funeral de “Búfalo Bill”… Y era natural… Por la mente del púgil y su ensanchado equipo de […]

  • “No admito que se le robe una posibilidad a un
    peleador que lo estaba dando todo en el ring”

EDGARD TIJERINO M.ENVIADO ESPECIAL [email protected]

En el camerino de Rosendo después de la descalificación, parecía que estábamos asistiendo al funeral de “Búfalo Bill”… Y era natural… Por la mente del púgil y su ensanchado equipo de apoyo, nunca atravesó la posibilidad de la derrota, y de pronto, todo había vuelto a derrumbarse, de diferente manera que hace casi dos años aquí mismo.

Spada parecía una de las estatuas del Caesar´s Palace, con su rostro surcado por mil preocupaciones seguramente mientras escudriñaba el futuro; Anita, aparentemente la más calma, se refugió en el fondo; en tanto Rubén Gómez ensayaba un monólogo tratando de sacar toda su incomodidad… Rosendo, masticaba rabia.

-¿Satisfecho con el plan de acción trazado?
“Todo iba bien… No tenemos nada que criticarle a Rosendo porque estaba realizando una buena pelea… A esa altura, el inicio del séptimo asalto, puedo decir que el combate tenía dueño… Rosendo estaba fuerte, muy agresivo y sus combinaciones de golpes más precisas… Evitaron a Mendoza un futuro tormentoso”, apuntó Rubén Gómez.

“Fue una precipitación… Nos sorprendió a todos… No puede ser, me rehuso a admitirlo… No es justo”, agregó Luis Spada.

-¿No hubo manera de olvidarse de lanzar golpes difíciles de valorar como legítimos después de las advertencias y pérdidas de puntos?
“Golpes bajos siempre hay en toda pelea, no son controlables… Pero, pese al inconveniente de la pérdida de puntos, Rosendo no iba a ceder terreno, a ser menos agresivo… Lo triste es que fue una determinación desafortunada”.

Mientras se cambiaba de ropa con el ceño fruncido, Rosendo intervino… “Fue un atraco… Algo huele mal en ese fallo, no quiero ser atrevido pero así lo siento… El árbitro fue para mí, en todo instante, otro adversario… Es necesario que volvamos a pelear para demostrarle quien es quien”.

Rosendo regresó al Hotel a las 11 y 30… No quería asistir a la Conferencia de Prensa… “¿Qué voy a decir sobre el fallo?, mejor no voy”, decía, pero finalmente fue.  

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