- Los Tiburones no completaron el segundo juego por contradicciones con Fenibal
PABLO [email protected]
Las viejas y gastadas contradicciones en el baloncesto pinolero volvieron al tapete este fin de semana, cuando el segundo partido del sábado entre Denver de El Salvador y Tiburones-BANCENTRO, como parte del calendario regular de la Liga Centroamericana, fue suspendido precisamente en el intermedio.
Con poco público en las gradas del Gimnasio Polideportivo España, el partido entre Tiburones y Denver se desarrollaba en un ambiente tenso, en vista que el presidente del conjunto escualo Luis Pavón, argumentó que no contaba con los recursos necesarios para cancelar el pago del cuerpo de arbitraje que actuaba en ese encuentro.
Pero a pesar de una promesa de pago (para este domingo), los jueces amparados en el aval del presidente de la Federación Nicaragüense de Baloncesto (Fenibal) Francisco Zambrano, increíblemente decidieron suspender las acciones pese a la presencia del equipo extranjero.
“Los árbitros aceptaron que podíamos cancelar la deuda, pero cambiaron de idea a pesar que se estaba desarrollando el juego”, dijo Pavón.
“Es increíble lo que sucedió en este partido, porque el reglamento de la Liga Centroamericana no establece suspender el juego en su desarrollo”, añadió. “Vamos a enviar una comunicación oficial a las autoridades del baloncesto centroamericano, explicando nuestra situación, los lógicos problemas económicos que tenemos, para dejar claro que el partido se suspendió no por nuestro voluntad”, reiteró.
Ayer, tratamos de obtener la versión del presidente de Fenibal Francisco Zambrano. Sin embargo, fue imposible localizarlo en su casa de habitación después de una serie de llamadas telefónicas.
Esta tensa relación de los escualos con Zambrano no es nueva. Según una fuente ligada al baloncesto nacional, se debe a que en el actual Campeonato Nacional hubo una serie de irregularidades en la inscripción de dos jugadores extranjeros de los Jaguares de la UAM, el hondureño Harry Milson y el venezolano Robin González.
Según la fuente, estos jugadores están inscritos ilegalmente. Y por ende, su participación en el Campeonato debe ser anulada de forma automática, lo que perjudicaría a la UAM.
Los Tiburones hicieron una formal protesta en torno a este caso, impulsados además porque la Federación les impidió inscribir al panameño Ricardo Yearwood antes del inicio de las semifinales, por no jugar un mínimo de partidos de la etapa regular del Campeonato.
Sin duda alguna, las contradicciones entre Tiburones y Zambrano deben arreciar en el transcurso de esta semana, lo que afecta nuevamente un deporte que se ha visto relegado a un segundo plano precisamente por esta poca voluntad de trabajo colectivo que ha caracterizado a directivos y dirigentes en los últimos años.