- Educadoras y padres de familia abrumados con decisión del Ministerio de la Familia
- Organismo administrador abandonó centro infantil
LUCÍA VARGAS yVALERIA GONZÁ[email protected]@laprensani.com
El Centro de Desarrollo Infantil (CDI) “Bamby”, ubicado en Jinotepe, fue clausurado por órdenes de Rosa Argentina López, titular del Ministerio de La Familia (MIFAMILIA), informó la tarde de ayer Azalia Taleno, directora interina del centro.
La noticia causó tristeza entre madres y educadoras de este CDI, y tensión para con la viceministra Bertha Argüello, que fue quien llevó la noticia. Las educadoras tienen más de cuatro meses de no recibir sus salarios, ni presupuesto para alimentar a los niños.
Pero Rosa Argentina López, titular de MIFAMILIA, aseguró que este centro no sería clausurado sino que tendría un impasse de una semana, mientras buscan un nuevo organismo que desee administrarlo. También negó que María Teresa Ramos, directora del CDI en San Marcos, haya renunciado.
Las educadoras y padres de familia están abrumados por el cierre del CDI, ya que las primeras quedaron sin empleo y los segundos carecen de un lugar seguro para dejar a sus hijos mientras trabajan.
“El gobierno pregona que la educación y la salud de los niños es una de sus prioridades, pero en la práctica demuestra lo contrario”, es el comentario de las madres de familia que llevaban a sus hijos a este centro, tras señalar que los ministros reciben jugosos salarios, pago de celulares y vehículos asignados.
Perla Marina Villavicencio, ex directora del CDI “Bamby”, aseguró que renunció a su puesto “por falta de pago”, tras señalar que el martes en un lapso de 20 minutos la delegada de MIFAMILIA, María Bertha García, le informó que el centro sería clausurado, y después que ya no.
El organismo no gubernamental “Yo quiero ser feliz” administraba este centro con el presupuesto que MIFAMILIA otorgaba mensualmente, pero renunció (aunque existía un convenio firmado por un año), porque tiene otras actividades que atender, sostuvo la ministra de MIFAMILIA.
Agregó que estos organismos no brindan financiamiento sino que sólo administran con el presupuesto que otorga la institución mensualmente. Este centro percibía 25,000 córdobas para atender unos 100 niños.
“Una vez que ese organismo aceptó administrar el CDI, éste se descentralizó. En ese momento los trabajadores fueron liquidados y finalizó la relación laboral entre ellos y el Ministerio, además, se les entregó sus prestaciones sociales”, afirmó López.