“Quiero imitar a mi padre”

Tito Rondón [email protected] Cómo repercuten los padres en los sueños de los hijos. José Delgado se vino de Estados Unidos a jugar en el Béisbol Especial “porque quiero seguir en las huellas de mi padre”, confiesa. Su papá es Domingo Delgado, quien jugó en el Carazo de 1972 a 1975, y fue uno de los […]

Tito Rondón [email protected]

Cómo repercuten los padres en los sueños de los hijos. José Delgado se vino de Estados Unidos a jugar en el Béisbol Especial “porque quiero seguir en las huellas de mi padre”, confiesa.

Su papá es Domingo Delgado, quien jugó en el Carazo de 1972 a 1975, y fue uno de los famosos “Panzers”, bautizados así por el gran poder al bate del equipo.

Acompañando a un monstruo como Pedro Selva, cuatro veces triple corona, allí estaban Vicente López, Denis Laguna, Chutín Chávez, Roger Narváez, Rafael Barberena y hasta Carlos Aranda llegó de refuerzo un año. Cómo habrá sido ese equipo de poderoso que el cátcher, Vicente, fue líder anotador en una campaña…

Domingo Delgado tuvo en 1973 una de las mejores temporadas modernas con bate de madera: tuvo promedio de .345, con 12 dobles, cinco triples y tres jonrones, 47 anotadas y 45 impulsadas, en 72 juegos y 264 turnos.

Su hijo, uno de cuatro varones, nació en Diriomo, el 26 de noviembre de 1980, y ha aprendido a batear a ambas manos. Es el único ambidextro en el beis superior de nuestro país.

Su nombre completo es Kelvin José Eliseo Delgado Vázquez, y por las razones de todos conocidas se encontró un día en Los Angeles, California, en Estados Unidos.

El muchacho se destacó jugando para la Secundaria “Cleveland High”, en el suburbio angelino de Reseda. No fue escogido en el “draft” de los equipos de Grandes Ligas, así que entró en la universidad, en “San Bernardino University”, donde cursa el segundo año. Estudia Psicología Deportiva.

Pero se vino a Nicaragua. “Quiero jugar en Primera División”, dice.

Se incorporó a los Jaguares de la Universidad Americana (UAM), donde impresionó al principio jugando la segunda base. (Se dice que eso nada tuvo que ver con la partida del hasta entonces titular Jürgen Valle al Bóer…) Pero un buen día, Delgado se llevó la cerca para anotarse uno de esos poco frecuentes jonrones del Especial.

Dicen las malas lenguas que el swing le cambió, dejó de batear líneas, y terminó bateando elevados nada más, buscando convertirse quizás en un Panzer moderno. Su promedio bajó.

Pero vamos a ver qué pasa, sigue siendo un pelotero muy técnico. Se dice que el segundo equipo de Managua va, aunque la UAM no lo puede costear, y además dice Omar Cisneros que el Bóer pondrá a prueba a 25 muchachos de su sucursal en el Especial, de la Universidad Nacional de Ingeniería, y de la UAM.

Uno de cada cuatro se quedará en el equipo. Las posibilidades son pocas (los pítcheres tienen la preferencia), pero José Delgado no se arredra fácilmente: ha dejado su país de residencia dos veces en busca de sus sueños. Y quiere a toda costa seguir las huellas de su padre.  

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