- En Nicaragua, 1.2 millones de habitantes son pobres. 700,000 sufren hambre. El déficit crónico de alimentos se registra en Madriz, Nueva Segovia, Río San Juan, Matagalpa, Estelí, Jinotega, León, Chinandega y las regiones del Atlántico Sur y Norte
- Las condiciones climatológicas, geográficas y topográficas de San José de Cusmapa son como una maldición “porque nadie se atreve a invertir en el desarrollo del municipio
Alina Lorío, Adolfo Olivasy Rosario [email protected]
Ocotal–Madríz.- Las escenas son desgarradoras. Un niño se lleva a la boca desesperadamente un guineo, el principal o diríamos el único alimento con que cuenta. Los rostros de mujeres, niños y adultos reflejan angustia, incertidumbre, desolación, reflejan la dolorosa agonía que causa el hambre.
En las comunidades de El Aguacate, El Guayabal y Las Brisas, en el municipio de Santa María y en San José de Cusmapa, los pobladores se encuentran en condiciones extremadamente desesperantes.
Las penurias comunes de sus vidas, como el hambre, la impotencia, el aislamiento social, la desigualdad por razones económicas y la rudeza de los funcionarios gubernamentales, configuran la lucha y las aspiraciones diarias de una población significativa en Las Segovias.
Felipe García, líder de la comunidad de El Aguacate alimenta sus esperanzas en la siembra y cosecha de postrera.
“Aquí no hay nada, sólo ver esa sequedad, nos queda sólo aguantar hambre con los hijos, que gracias a Dios estos ´cipotes´ con un pedacito de tortilla se conforman y cuando les digo que no hay qué comer, apenas piden un vasito de agua”, dijo en tono lastimero Candelaria García que amamanta a un tierno desnutrido.
Los pobladores de Santa María, un municipio con más de cuatro mil habitantes localizado en la frontera con Honduras a unos 70 kilómetros al noroeste de la cabecera departamental de Nueva Segovia, está padeciendo la hambruna jamás vivida en su historia, tal vez sólo comparada con otra ocurrida en 1976.
San José de Cusmapa, elevado a la categoría de municipio el 22 de noviembre de 1962, figura como uno de los pueblos más pobres de Nicaragua.
Un diagnóstico realizado por la Alcaldía de San José de Cusmapa, indica que al menos tres mil manzanas de granos básicos se perdieron totalmente, que representan casi el 80 por ciento de la producción.
En el Departamento de Madriz las pérdidas globales ascienden al 64.1 por ciento, según datos oficiales del MAGFOR.
La tremenda sequía azotó las 27 comunidades que integran el municipio, entre ellas Chilamatal, Lajero, Tamarindo, Naranjo, Apante, Jaguas, Jabonera, Jocomico, Aguas Calientes, Mamey, Carrizo, San Francisco de Imires, Roble, Limones, Mojón, Limones, Angel #1, 2 y 3.
PRODUCIAN PARA AUTOCONSUMO, PERO…
La sequía terminó con las cosechas y ha provocado la hambruna a siete mil 605 personas, que históricamente producen los frijoles y el maíz para su autoconsumo.
Consumir frijoles y tortillas de maíz es un lujo en estos lugares. En este momento no se encuentra ni un grano de maíz y como sustituto se utiliza el sorgo millón, cuyas 25 libras cuestan 50 córdobas. Las 25 libras de frijoles oscilan entre 80 y 120 córdobas.
Las condiciones climatológicas, geográficas y topográficas de San José de Cusmapa son como una maldición “porque nadie se atreve a invertir en el desarrollo del municipio, ni el propio gobierno, vivimos olvidados”, resiente el alcalde Vicente Espinosa Miranda.
PMA ATIENDE A MUNICIPIOS CON EXTREMA POBREZA
El director de América Latina y el Caribe y representante en Nicaragua del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Francisco Roque Centeno, señaló que las zonas más afectadas por el déficit crónico de alimentos son: Madriz, Nueva Segovia, Río San Juan, Matagalpa, Estelí, Jinotega, León, Chinandega y las regiones del Atlántico Sur y Norte.
Indicó que en estos lugares 1.2 millones de personas son pobres y analizó que las mayores limitaciones alimentarias padecen las zonas afectadas por eventos climáticos, como sequía y huracanes, lo que se agrava aún más en sectores que no tienen acceso a la tierra y que no cuentan con un empleo.
A esto se le suma la cultura y tradición del campesino, que aunque todos los años pierda sus cosechas de maíz de primera no deja de sembrar el grano en este período, porque para ellos dejarlo de hacer sería un pecado, destaca Roque.
Para el funcionario el fenómeno de la sequía no es nuevo, por ello los campesinos deben aprender a convivir con él y sobre todo evitar los estragos que les ocasiona la siembra de primera.
700 MIL SUFREN DE HAMBRE
Decir que Nicaragua es el segundo país más pobre de América Latina y el Caribe es algo que cada vez nos resulta más familiar. ¿Pero realmente sabemos qué significa eso? Entre, otras cosas, significa que 700 mil habitantes están en situación de extrema pobreza y sufren de hambre.
Ello indica que el 17 por ciento de los nicaragüenses no están satisfaciendo sus necesidades nutritivas lo que a su vez les impide tener un desarrollo adecuado, son más propensos a enfermarse e incluso hasta morirse de hambre.
Aunque Nicaragua no está clasificada como los países “de menor desarrollo”, de acuerdo a los resultados de un recién concluido estudio encomendado por el Programa Mundial de Alimentos (PMA), para evaluar las necesidades alimentarias en Nicaragua y Honduras en el período post Mitch, en América Latina somos los que tenemos mayores probabilidades de ingresar en esa clasificación.
De acuerdo al estudio, que refleja estadísticas oficiales y de los donantes, Nicaragua es el segundo país más pobre de América Latina y en inseguridad alimentaria, lo que no nos diferencia mucho de Haití.
Para el alto funcionario, el estudio ha corroborado lo que se venía conociendo “que Nicaragua y Honduras continúan siendo deficitarios en producción de alimentos”.
En Nicaragua eso se traduce en un déficit de granos básicos de 196 mil toneladas para cubrir la brecha, pero si se quiere cubrir el mínimo en cuanto a necesidad de calorías que cada ser humano requiere la cifra se duplica.
COMO ENFRENTAR LA POBREZA
El sociólogo Oscar René Vargas, recordó que durante la campaña electoral de 1996, una de las promesas del actual Presidente de la República, Arnoldo Alemán, fue que Nicaragua volvería a ser el granero de Centroamérica.
* El especialista consideró que para poder enfrentar la situación de pobreza se tiene que implementar una política de incentivo para los pequeños y medianos productores, que va desde el otorgamiento de créditos a largo plazo con intereses bajos, asistencia técnica, mejoramiento de semillas, educación, entre otros.
* Señaló que en la actualidad lejos de estar cerca de ser el granero de Centroamérica, más bien el déficit se ha incrementado después del huracán Mitch, ya que además de inexistencia de una política gubernamental para cambiar esta situación, la población cada vez se incrementa.
* Vargas destacó que dicha promesa no pasó de ser más que un “slogan electoral”, ya que la misma se contradice con la política económica, ejecutada por el Gobierno.
* Sin embargo consideró que es urgente un replanteamiento de una política crediticia que favorezca la producción para consumo interno de granos básicos, hortalizas y legumbres y así poder superar la situación de la pobreza extrema.