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Escribo esta nota mientras vuelo hacia Las Vegas…No conozco a “Beibis” Mendoza, pero he leído lo suficiente como para dejar de sorprenderme por sus alardes de sobre-estimación.
Cierto, está invicto en 26 combates con 23 nocáuts y es 5 años menor que Rosendo…Pero, ¿Y qué?, podríamos decir…¿Acaso Chana Porpain no estaba invicto y era un sólido Campeón Mundial de 8 defensas?…¿Y ese “Finito” que vimos revolcarse en el tabloncillo del ring de la Arena México y ser empujado al borde de lo que parecía ser una inminente derrota, no era el invencible, el mejor de todos los tiempos en las categorías pequeñas, uno de los diez mejores en el ranking libra por libra?
No podemos pues, impresionarnos, escalofriarnos, espantarnos, por sólo escuchar las amenazas de Mendoza.
El púgil colombiano ha logrado algo: aderezar convenientemente la publicidad abriendo una interrogante: ¿Es verdaderamente una fiera, o se trata de un fraude?
El encargado de despejar esa incógnita la noche del viernes en el Hotel Paris, con costo superior a los mil millones de dólares, una solución para la más gruesa parte de nuestra deuda externa, es Rosendo Alvarez, un especialista en aflojar costillas y dientes, en inflamar rostros, golpear cabezas y clavar arponazos en los diferentes hígados de quienes lo han enfrentado.
No podemos sub-valorar a Mendoza sin conocerlo a fondo, pero conocemos bien a Rosendo, el auténtico, no ese falsificado que vimos preocupados dentro de nuestro asombro, ser derribado y desorientado por Tomás “El Gusano” Rojas, púgil azteca de una columna sin fotografía en el periodismo de su país.
Bueno, cayó Alí ante Henry Cooper, y no propiamente de un bastonazo, en una noche algo triste para el profeta.
Uno piensa, después de tanto cabalgar alrededor de peleas de titulo mundial, que cuando alguien se excede tanto en engrandecerse a través de advertencias autoritarias, no es tan peligroso…Incluso el León, Rey de la Selva, acostumbra acercarse sigilosamente a la presa, y sorprender durante el asalto.
No ha sido un buen libreto el que ha manejado Manuel Pérez, adiestrador de Mendoza…Decir que Rosendo no representará ningún problema y que su única preocupación es “El Finito” en un futuro muy cercano “huele” a truco publicitario sin mucho soporte.
¿Existe, entre la larga lista de 26 víctimas de Mendoza, algún púgil con cierto parecido en fogosidad, características y empeño por destruir, con Rosendo Alvarez?
Inútil esfuerzo amigos, incluso solicitando ayuda a la Scotland Yard.
¿Cómo comprobar, a través de ese curriculum un poco borroso, que Mendoza es tan temible como él mismo se trata de dibujar con retoques de su entrenador?
A eso vamos, a descubrir si ciertamente rugirá, o seremos víctimas de un engaño.