- Acusan a delegada de la OTR de no quererles entregar sus títulos de propiedad
- Productores dicen que “gente armada” los amenazan para que desalojen sus propiedades
ARY NEIL [email protected]
Unos 70 pequeños productores de la comarca Agua Amarilla, del Municipio de El Tuma-La Dalia, Departamento de Matagalpa, denunciaron ante el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH), que los socios de la empresa Agresami pretenden despojarlos de 2,060 manzanas de tierras ubicadas en la hacienda Los Milagros.
Según los denunciantes, la delegada de la Oficina de Titulación Rural (OTR) de Matagalpa, Murel Amador, se niega a entregarles sus títulos de propiedad.
Los denunciantes sospechan que Amador podría estar recibiendo “ayuda financiera” de los socios de Agresami, para no titular las tierras y que éstos se queden con el resto de las propiedades que tienen los 70 pequeños productores desde los años 1980.
“Sólo nos quiere titular un máximo de nueve manzanas por productor, cuando hay personas que somos dueños de hasta 35 manzanas”, expresó el señor Noel Zeledón, uno de los campesinos afectados.
Los pequeños productores se sienten amedrentados porque, según declararon, “hay gente armada” que los está llegando a amenazar a sus propiedades con el fin de que las desalojen. “Llegaron a mi casa en horas de la noche y me mantuvieron por dos horas acostado y apuntándome con una pistola a la cabeza”, dijo a LA PRENSA el campesino Eduviges Barrera Jarquín.
El campesino Noel Zeledón aseguró que existe un grupo de armados, ex miembros de la Resistencia Nicaragüense, que podrían estar recibiendo apoyo de los empresarios de Agresami.
Para respaldar su denuncia, los campesinos se hicieron acompañar del alcalde del Municipio de La Dalia, Jaime Arauz, quien confirmó la denuncia.
Bernardino Avilés Duarte, otro de los afectados, dijo que él fue vicepresidente de la Cooperativa 22 de Diciembre, la que se disolvió en agosto de 1996, porque los ex miembros de la Resistencia Nicaragüense, a los que se les asignó 836 manzanas de tierra, vendieron sus propiedades a gente allegada a los socios de Agresami.
Los denunciantes señalaron que estos ex miembros de la Resistencia son los que están utilizando los socios de Agresami para invadir sus tierras, quedarse con ellas y luego vendérselas.