- Con una pelea de título mundial en la vuelta de la esquina, su foco de atención debe estar en el control del peso, dormir tranquilo, afilarse convenientemente, estar al tope de sus facultades
- La pregunta del millón: ¿Quién sería el hombre capaz de ejercer control sobre Rosendo?
EDGARD TIJERINO [email protected]
Los recuerdos amargos, nunca son saludables. Nunca…Eso debería saberlo por haber acumulado suficiente experiencia, Rosendo Alvarez.
Los recuerdos amargos, alteran el sistema nervioso, te sacan de concentración y pueden descarrilarte.
A pocos días de subir al ring en búsqueda del presente, un título mundial, no debe Rosendo estar escarbando la parte mortificante de su pasado…Octavio Paz le aconsejaría: “Muchacho trata de enfocarte en tu futuro inmediato porque piensas vivir en él…Haz sólo eso. Hazlo y no estarás atormentándote”
Las declaraciones de Rosendo al diario “La Opinión” de Los Angeles, indican que se mantiene aguijoneado por un resquemor, mayor que el de Ted Williams con los cronistas de Boston, o el de Albert Belle con los de Cleveland.
Qué importa lo que Rosendo piense de Ricardo Rizo, o de Mario Arce…Cómo va a mostrar alteración por los puntos de vista de Miguel Mendoza y Enrique Armas así los considere desviados.
Con una pelea de título mundial en la vuelta de la esquina, su foco de atención debe estar en el control del peso, dormir tranquilo, afilarse convenientemente, estar al tope de sus facultades.
¡Qué falta le hace a Rosendo un elemento de apoyo como lo fue Eduardo Román para Alexis Argüello!…Ah, pero Argüello fue siempre lo necesariamente inteligente y disciplinado para captar los mensajes, seguir orientaciones y no salirse a terreno faul.
Una asesoría incidente confiable, es esencial…¿Qué hubiera sido de Alí sin Hebert Muhamad, Budini Brown, Dundee y el Dr. Pacheco?…Incluso sus excentricidades estaban bajo control, como lo explica Norman Mailer en su libro “El Combate”…Y dice en uno de sus pasajes: “Foreman parecía imperturbable y estaba por estallar, en cambio Alí, supuestamente alterado, mantenía quieta su presión, y su pulso, y sus latidos”
La pregunta del millón: ¿Quién sería el hombre capaz de ejercer control sobre Rosendo?.
Cae el ex-campeón en un lugar común, como es culpar al periodismo…Coronado se molestaba, le daba picazón, pero admitía: “Soy el culpable. No tengo excusas”…Lo mismo el Ratón olvidando ciertos ex-abruptos.
Recuerdo a Olivares devolviendo críticas con carcajadas y gritándole a los periodistas: “a ver qué dicen ahora mis cuates, los engañé, creían que estaba mal preparado”.
Yo sólo hago una pregunta: ¿Cuándo el periodismo ha sido injusto cuestionando a un atleta de buen comportamiento?…Puede que se le robe notoriedad, que no se dimensione correctamente, pero no que se le agreda gratuitamente, como si el cronista fuera un “francotirador”.
Ahora, cuando se dan motivos, y sobre todo cuando eso ocurre reiteradamente, se abre el espacio para la crítica, en ocasiones dura y afilada, o quizás excesiva, pero con soporte.
¿Desde cuando el periodismo no entra en controversias con Canseco?…Desde que el pelotero se enderezó por completo.
Hagamos un alto sin necesidad de luz roja…Todos, incluído Rosendo…Lo necesitamos bien concentrado, en plenitud de forma, lleno espiritualmente, listo para saltar al asalto de Mendoza y coronarse…Calma brother, calma.