Pedro José Salinas, productor de San Francisco Libre o del Carnicero, muestra el estado de resequedad en el cual se encuentra la tierra como consecuencia de la sequía que azota la mayor parte del país. LA PRENSA/ORTEGA.

San Francisco del Carnicero agoniza

Alrededor de 2,000 pequeños y medianos productores perdieron su siembra de granos básicos por falta de lluvia, indica vicealcalde Ganado padece por falta de pastos Esperanza cifrada en siembra de postrera JUAN CARLOS BOW [email protected] Las 33 comunidades que conforman a San Francisco Libre o del Carnicero, se encuentran en agonía por la pérdida de […]

  • Alrededor de 2,000 pequeños y medianos productores perdieron su siembra de granos básicos por falta de lluvia, indica vicealcalde
  • Ganado padece por falta de pastos
  • Esperanza cifrada en siembra de postrera

JUAN CARLOS BOW [email protected]

Las 33 comunidades que conforman a San Francisco Libre o del Carnicero, se encuentran en agonía por la pérdida de casi la totalidad de la siembra de “primera” como consecuencia de la falta de lluvia.

Un recorrido que hizo un equipo de LA PRENSA por algunas comunidades de este municipio, confirmó que la mayoría de los productores que sembraron perdieron sus cultivos.

José Manuel Dávila, pequeño productor de la zona, dijo que perdió toda la siembra de primera, en la cual estaba cultivando maíz y yuca, pero la falta de agua le quemó ambos siembros.

“La yuca quedó pequeña, pues durante toda la primera sólo cayeron como tres garuones, lo que también quemó el maíz, pues no hubo agua del todo”, manifestó Dávila.

Otro de los muchos productores afectado es Pedro José Salinas, quien había sembrado maíz y sorgo, gracias a préstamos que le hicieron usureros; por lo que ahora tiene que preocuparse por pagarles, además de buscar la alimentación para la familia, quienes dentro de poco sólo harán un tiempo de comida, según Salinas.

“Anteriormente se había sembrado maíz y ajonjolí, pero ahora que se trató con un cultivo nuevo, como el sorgo, la lluvia no nos favoreció”, expresó Salinas.

Gerzán Castaño Padilla, productor de la comunidad de San Roque, dijo que él es doblemente afectado, pues durante el paso del huracán Mitch (octubre de 1998), se le perdió la siembra y la vivienda.

Y ahora que se atrevió a volver a sembrar no llovió, lo cual le preocupa, ya que perdió todo sus cultivos de maíz, sorgo y melón.

Esteban Bermúdez Leiva, productor quien perdió su siembra de maíz, dijo que la sequía está provocando erosión en la tierra, la cual se encuentra totalmente reseca.

“Vamos a arar la tierra para que cuando llueva, si Dios quiere, se moje toda, para que en la postrera nos vaya mucho mejor que en primera”, expresó Bermúdez.

Añadió que de las dos manzanas de maíz que había cultivado, sólo puedo recoger dos sacos de elotes pequeños y medianos, lo cual no le alegra.

Mientras tanto Aurelio Rojas, dijo que los animales de corral como las gallinas, los cerdos y los patos, están sufriendo, pues al igual que ellos no tienen nada para comer.

En algo que coinciden todos los productores es que esta situación podría desatar una hambruna en la población, pues no existe en todo el municipio alguien que haya cosechado granos básicos.

Estas familias se ven en la necesidad de matar algunos de sus animales de corral, además de salir a buscar cómo cazar algún garrobo o iguana, para poder mitigar el hambre, según los productores.

“La única forma como nos podemos abastecer de granos básicos es comprando en los mercados de Managua y ahí sólo la libra de maíz es muy cara, al igual que los demás productos”, relató Visitación Ordóñez Hernández.

Por su parte Simeón Gutiérrez Valle, vicealcalde de este municipio, dijo que son alrededor de 2,000 pequeños y medianos productores los que perdieron toda su siembra de granos básicos como el maíz, trigo y sorgo. Agregó que se están levantando censos en las comunidades para ver verdaderamente la magnitud de las pérdidas y así poder pedir ayuda a los organismos amigos de la comunidad.

“Estamos trabajando para ver si el PMA (Programa Mundial de Alimento), nos puede ayudar en la alimentación de algunas comunidades donde se perdieron las siembras”, explicó Gutiérrez.

“Aunque, según el delegado de este organismo, la comida ya está destinada para programas específicos”, añadió.

“El PMA antes regalaba comida, pero ahora la está dando a cambio de algunos trabajos que hace la gente en sus comunidades”, comentó el vicealcalde.  

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