Bárbara Garrido Licona y Mauricio Sales Cruz, artesanos mexicanos. LA PRENSA/LARIOS.

Alfareros nicaragüenses capacitados por mexicanos

Una parte consiste en capacitarlos en el uso de esmaltes y colores vidriados, los cuales hacen impermeable las piezas y le dan una mejor propiedad Los artesanos mexicanos fueron traídos a través de un programa del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con apoyo de la embajada mexicana y el Instituto Nicaragüense de Apoyo a la […]

  • Una parte consiste en capacitarlos en el uso de esmaltes y colores vidriados, los cuales hacen impermeable las piezas y le dan una mejor propiedad
  • Los artesanos mexicanos fueron traídos a través de un programa del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con apoyo de la embajada mexicana y el Instituto Nicaragüense de Apoyo a la Pequeña y Mediana Empresa (INPYME)

JUAN CARLOS [email protected]

Dos artesanos mexicanos con experiencia en la alfarería capacitarán durante dos semanas a 52 artesanos de San Juan de Oriente, Masaya, en técnicas modernas a fin de proporcionarles las herramientas para ampliar su mercado.

Esta es la segunda vez que artesanos mexicanos capacitan a nicaragüenses, pues a finales de noviembre e inicios de diciembre pasado, fue la primera capacitación que se realizó a 10 alfareros, señaló Bárbara Garrido, artesana mexicana.

Por su parte, Mauricio Sales Cruz, otro de los artesanos, dijo que la asistencia técnica está orientada en dos sentidos.

“Una parte consiste en la asesoría, construcción, operación, control y mantenimiento de hornos alfareros utilizando gas licuado en lugar de leña”, aseguró Sales.

Dijo que la otra parte es capacitarlos en el uso de esmaltes y colores vidriados, los cuales hacen impermeable las piezas y le dan una mejor propiedad.

Según Sales estos hornos hacen el trabajo más eficiente, además se obtienen mejores quemas de las piezas, por lo cual hay mejor calidad y mejora el medio ambiente, pues no se cortan árboles para leña.

“La estructura del horno de gas es similar al de barro, con algunas adecuaciones como la tubería del horno, por lo cual no hay gran diferencia entre ambos hornos, ya que los artesanos están acostumbrados a trabajar con cierta estiba de carga, con una frecuencia de quemado y duración de la quema”, manifestó.

Explicó que se trata de aprovechar las estructuras de los hornos de barro, ya que si un horno es de planta rectangular o circular se siguen utilizando estas formas sólo que con ciertas adecuaciones para poder colocar quemadores atmosféricos.

Los artesanos mexicanos fueron traídos a través de un programa del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con apoyo de la embajada mexicana y el Instituto Nicaragüense de Apoyo a la Pequeña y Mediana Empresa (INPYME).  

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