Boxeador Rosendo Alvarez no subestimará a rival

EDGARD [email protected] Desde el otro lado del hilo telefónico, no puedo captar el nivel de agitación, la certeza las afirmaciones sobre su peso y condición física, y valorar con cierto grado de precisión, a Rosendo Alvarez. “Me siento ansioso por subir al ring en busca de mi segunda corona, no se preocupen por la báscula […]

EDGARD [email protected]

Desde el otro lado del hilo telefónico, no puedo captar el nivel de agitación, la certeza las afirmaciones sobre su peso y condición física, y valorar con cierto grado de precisión, a Rosendo Alvarez.

“Me siento ansioso por subir al ring en busca de mi segunda corona, no se preocupen por la báscula porque estoy entrando al Gimnasio en 113 libras y saliendo en 109, es decir, sólo una encima del peso requerido para la pelea de título; mi condición física después de someterme a un intenso adiestramiento, es tan estupenda como cuando me enfrenté a Chana Porpain, y tomaré el riesgo con toda la seriedad del caso, no voy a subestimar a Beibis Mendoza… Eso no volverá a ocurrir”.

¿Qué hago a “mil” kilómetros de distancia?… ¿Le creo o descarto lo que me ha dicho?… ¿Cómo borrar del disco duro de mi memoria, aquella afirmación en Las Vegas: “No, estoy muy bien del peso, no habrá problemas”, y minutos después, él estaba perdiendo el cinturón en la balanza, cuando finalmente, rechazó un nuevo plazo concedido?.

Para Rosendo, a sólo siete días del sonido de la campana, se trata de “estar o no estar” en la forma necesaria y sin el agobio del peso, para poder disponer de las mejores posibilidades, como ocurrió en diciembre de 1995, o en su primer intento unificador frente al “Finito”.

Esas son, las dos mejores impresiones que tenemos de un Rosendo en plenitud, fiero, desbordante, incontrolable, destructivo.

Hay algo que dijo Rosendo ayer desde Los Angeles en Doble Play, que tiene un gran significado y puede ser el factor clave, en la pelea que sostendrá el próximo viernes en el ring del majestuoso Hotel París, en Las Vegas, que seguramente será ubicado entre las réplicas del Arco del Triunfo y de la Torre Eiffel: “No voy a subestimar al aspirante colombiano”.

¿Recuerdan lo que pasó en la reciente pelea con el Gusano Rojas?… El mejicano fue calificado como “un pobre tipo que vino a comprar un boleto para viajar al infierno”, pero Rosendo, sin una preparación exigente y creyendo que podía ganar con una mano y un ojo cerrado, se metió en problemas, fue derribado, estuvo desenfocado y obtuvo una decisión unánime largamente abucheada.

¿Quién será el encargado de trazar la estrategia en la esquina de Rosendo?… ¿Seguirá las instrucciones?

“Yo, soy disciplinado y estoy claro que la gente de la esquina ve mejor las cosas y detecta las fallas… Detrás de mis movimientos, estarán cuatro personas: Luis Espada, Rubén Gómez, Freddie Roth y el profesor Ray Mendoza… Por asesoría no me voy a quedar corto”.

¿Qué tanto te afectará tanto tiempo de no realizar una pelea de envergadura?

“Eso siempre afecta, pero no debo preocuparme… Sólo necesito estar enfocado en Mendoza… Concentrarme en ser el púgil agresivo, violento y dañino que todos conocen… Se trata de buscar una corona mundial, de concretar mi pretensión, de garantizar mi futuro”.

¿Estás listo para poder llevar una pelea larga sin desgastarte si es necesario?

“Bien preparado como lo estoy ahora, puedo cerrar muy fuerte… Voy a tratar de simplificar porque esa es una característica que nunca me abandona, pero no le temo a que el combate se extienda al máximo… He demostrado ser lo suficientemente hábil para ganar decisiones”.

¿Qué hacemos?…¿Le creemos?… ¿Tenemos otra alternativa?… El próximo viernes en Las Vegas, Rosendo vs. Beibis Mendoza con el cinturón de las 108 en disputa… Ahí estaremos.  

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