EDGARD RODRIGUEZ [email protected]
Rod Carew sabe una que otra cosa sobre bateo. Atrapó ocho títulos y se elevó en quince ocasiones sobre los .300… “Da la impresión de tener un radar que le avisa con anticipación el rumbo de los pitcheos”, dijo Jim Murray una vez.
Y cuando a Carew le preguntaron cuál era la clave para tanto éxito, indicó que lo esencial era concentrarse… “Si la cabeza no está pensando bien, no importa lo demás. No vas a funcionar”, explicaba el formidable artillero panameño.
Marvin Benard no es Rod Carew, pero tampoco es tan inútil como ha lucido en diversas ocasiones a través de esta tormentosa temporada. Sencillamente, no ha estado pensando bien. Ha tenido muchas y hasta dolorosas distracciones.
“Espero tener un poco de paz ahora”, me dijo en la medianoche del miércoles, mientras retornaba a su casa tras asistir a los funerales de una hermana de su esposa Allison… “Todo ha sido difícil, pero tengo fe en que mejoraré”, añadió.
Benard tuvo un despegue más lento de lo habitual. Tanto que las ovaciones del año pasado, se convirtieron en ruidosos abucheos. El periodismo fue severo en su slump, mientras su cuñada batallaba en forma prolongada con un cáncer.
“No podía ser indiferente al dolor de mi esposa. Fue desgastante ver la forma como sufrió. Mi average estaba en el suelo y yo no sabía qué hacer”, admite el nica, que anoche retornó a la alineación de los Gigantes.
Sin embargo, como es lo profundo del sufrimiento cuando se demuestran las verdaderas convicciones, Benard espera apretar fuerte en estos dos meses de cierre de temporada, para volver a arañar los 300 puntos como en 1999.
“No sé cómo irá a terminar esta temporada. Ha sido difícil, pero sé que si mi cabeza está bien, voy de viaje. Aún hay tiempo y sólo espero en Dios estar de nuevo ayudando al equipo”, reiteró el big leaguer nicaragüense.
Desde sus inicios, Benard ha comprendido que debe batallar mucho para poder sobresalir. Y lo ha hecho. Pero este año, las luchas se han multiplicado y hasta amenazaron con agobiarlo. Sin embargo, está de nuevo en pie de guerra.