JANELYS CARRILLO B. [email protected]
Como una condena “benévola” calificó ayer Róger Ramírez Torres, la que le impuso la Jueza Primero de Distrito del Crimen de Managua, Martha Quezada, al ordenar que purgue seis años de prisión por almacenar drogas y tres por comprometer la paz o dignidad de la República.
El ex jefe de Policía se notificó ayer de la sentencia, la cual analizó en la tranquilidad de su “suite” (cárcel), según confió a los periodistas.
“La Jueza Quezada me dio la razón”, señaló, al recordar que antes de ser condenado él predijo que por ser reo primario y no tener antecedentes penales le impondrían la pena mínima contemplada para ambos delitos.
Anunció que desde ya su abogado defensor está solicitando a la judicial que le suspenda la condena de tres años de prisión, dado que la legislación nacional (Código Penal, Artículo 103) contempla ese beneficio para los reos que no tienen antecedentes.
De la condena por lo que hace al almacenamiento de drogas, Ramírez Torres apeló ayer mismo, pues confía que el Tribunal de Apelaciones de Managua revocará la sentencia emitida por la Jueza Quezada.
Además de la privación de libertad, la judicial lo condenó al pago de una multa de 100,000 córdobas y la pérdida de la patria potestad sobre sus tres hijos. También le suspendió sus derechos ciudadanos y ordenó que después que cumpla su condena, quedará sujeto a la vigilancia de las autoridades por un tiempo de seis meses a cinco años.
En su sentencia del 26 de julio pasado, Quezada consigna que “la culpabilidad del procesado está comprobada porque su actuar está contraviniendo el ordenamiento jurídico y su comportamiento fue ilícito al almacenar drogas en su casa de habitación donde él llegaba con frecuencia como lo manifestó la empleada”.
Ramírez Torres fue declarado culpable del delito de comprometer la paz de la República por un Tribunal de Jurados.