GABRIELA ROA ROMERO [email protected]
Neil Kearney, secretario general de la Federación Internacional de Trabajadores del Textil, Vestuario y Cuero, advirtió que si las empresas de zona franca Chih Hsing, Jem III, Mil Colores y Chentex no trabajan en conjunto con el gobierno para respetar los derechos laborales, “será difícil que vendan sus productos en cualquier parte del mundo”.
La Federación Internacional de Trabajadores del Textil, Vestuario y Cuero, cuenta con 2,150 afiliados en 130 países.
La primera acción prevista por la Federación es involucrar a los dueños de las compañías en las discusiones, y buscar representaciones del gobierno de Taiwan para sensibilizar a los involucrados.
“Pero hay otros que han empezado campañas en el mercado contra los productos distribuidos por las compañías mencionadas. Los consumidores están muy sensibles a la explotación y castigan a las empresas”, explicó Kearney.
La federación evaluó cuatro casos individuales de explotación y represión sindical en Jem III, Chih Hsing, Mil Colores y Chentex.
En Jem III despidieron a más de 70 trabajadores, sin protección del Ministerio del Trabajo, dijo Kearney, mientras en Chih Hsing fueron más de 200 trabajadores incluyendo sus líderes sindicales.
El sindicalista mencionó el caso de Mil Colores donde despidieron a los trabajadores y representantes sindicales, y más recientemente la historia se repitió en Chentex.
RECHAZAN ACUSACIONES
Kearney dijo sentirse afectado por las declaraciones del embajador de Nicaragua en Washington, Francisco Aguirre, quien llamó terrorismo comercial la campaña iniciada por Charles Kernaghan, director del Comité Nacional Laboral de Estados Unidos, contra la explotación en las zonas francas.
“Conocí a uno de estos terroristas económicos… era una joven mujer cargando un niño, sin trabajo por reclamar sus derechos sindicales, después que ella es quien paga el salario de este embajador”, respondió Kearney.