MARÍA ANTONIA LÓ[email protected]
Aunque en algún momento los puestos de abarrotería ubicados en el Mercado de Mayoreo cumplieron su función de abastecer grandes volúmenes, también se han visto obligados a realizar actividades de minoristas.
Gioconda Martínez, propietaria de un puesto de abarrotes, expresó que antes no llegaba mucha gente a comprar, porque se decía que eran ventas de mayoreo, “ahora se le vende así a todo mundo y hemos logrado que vengan más compradores”, señaló.
“No se podía sostener eso, siempre compraban un quintal para el consumo de la casa, pero de allí no pasaban”.
La venta por mayor no se ha perdido del todo, pero es combinada con la actividad minorista.