RICARDO CUADRA GARCIA [email protected]
Natalie N. Horvilleur, de padres nicaragüenses, recibió recientemente la máxima distinción que un graduado de secundaria puede recibir en los Estados Unidos: el premio “Presidential Scholars”, al ser seleccionada como la mejor estudiante del Estado de Louisiana, por su esfuerzo académico y su desinteresada decisión de ayudar a las demás personas.
Las bases para otorgar este reconocimiento son el promedio de las notas de secundaria, los resultados de los exámenes que cada bachiller realiza para poder optar a la universidad, la calidad de los ensayos que escribe, el liderazgo que demuestra y el compromiso de sus ideales.
Esta medalla fue entregada por el Presidente Bill Clinton durante una ceremonia realizada en la Casa Blanca.
En la competencia por esta medalla, que inició en 1963, participan los 2 millones 500 mil alumnos que año con año aprueban su secundaria, o “High School”. Se realiza una primera selección, quedando solamente 2,600 semifinalistas. En total son escogidos 141 estudiantes, dos por cada Estado de la unión americana. También se eligen dos por el Distrito de Columbia, Puerto Rico, los quince mejores promedios que no lograron ganar en su respectivo Estado y veinte estudiantes que se dedican a las artes.
Natalie cursó la secundaria en el “Episcopal High School”, en Baton Rouge, Louisiana. Un día uno de sus profesores le informó que tenía que escribir ocho ensayos para participar en la competencia.
“Mi trabajo consistió en escribir sobre cuál había sido el libro más interesante que había leído. También se me pidió que escribiera sobre qué profesor había influenciado más en mi vida. Recuerdo que fue uno que me dio clases en primaria y que fue asesinado por unos delincuentes”, aseguró Horvilleur.
También escribió otros ensayos sobre su relación familiar y con su comunidad. Todo este trabajo lo realizó durante dos semanas, tras haber sido notificada que se encontraba entre los 2,600 semifinalistas.
El examen que realizó para ingresar a la universidad lo aprobó con 800 puntos en matemáticas (la máxima puntuación), y con 770 en inglés, para una puntuación total de 1,570. Esta puntuación sirvió de mucho para ser seleccionada a la distinción.
Durante la secundaria siempre estuvo involucrada en diversas actividades. “Fui la presidenta de mi clase los primeros tres años de secundaria y en quinto año fui la presidenta del colegio”, afirmó.
“Quiero ayudarle a la gente, me gusta hacerlo, y por eso he hecho bastante servicio a la comunidad. Este año trabajé en una casa donde había enfermos de SIDA y yo llegaba a acompañarlos para que no se sintieran solos ni tristes y supieran que sí les importaban a alguien”.
“También se puede ayudar a las demás personas haciendo cosas más sencillas, como levantarles el ánimo, por ejemplo. El ayudar a los demás se lo debo a mis padres, quienes siempre me han inculcado que las demás personas siempre cuentan primero”, asegura Natalie, quien también visita con miembros de su iglesia varios asilos de ancianos.
Asegura que la entristece ver la pobreza que hay en Nicaragua y que no se hace nada al respecto por sacarlos de esa miseria. “Hay gente que es ciega, no ve la realidad de las cosas, sólo se fijan en el lujo y su propia conveniencia y no ven la necesidad y la pobreza de las demás personas”.
Apoyada por miembros de su iglesia y compañeros de clase, esta joven recolecta ropa y zapatos para los niños de los semáforos. Asimismo, organiza actividades para recaudar fondos en beneficio de estos niños.
No descarta la posibilidad de radicarse definitivamente en Nicaragua en un futuro. “Me encanta este país, por eso regreso cada verano acá y sé que si viviera aquí sería muy feliz”. Natalie tras recibir el “Presidential Scholars”, recibió ofertas de varias universidades que desean becarla. Algunas becas oscilan entre los 120 y 150 mil dólares, pero las descartó debido a que estudiará Economía en Harvard.