- Bermúdez Solórzano explicó que
además del niño fallecido tienen
13 hijos porque su mujer no ha querido utilizar ningún método anticonceptivo - Las investigaciones dieron como resultado que en realidad lo que ocurrió fue que Gutiérrez Ramos tuvo un aborto espontáneo y perdió a la criatura de ocho meses que llevaba en sus entrañas
JUAN IGNACIO ROSALES [email protected]
Tras la denuncia de un vecino quien aseguró que María Teresa Gutiérrez Ramos, de 36 años y su esposo José Ramón Bermúdez Solórzano, de 45, habían tirado frente a su casa el cuerpo de un feto, la Policía del Distrito Cuatro descubrió un caso de aborto.
Las investigaciones dieron como resultado que en realidad lo que ocurrió fue que Gutiérrez Ramos tuvo un aborto espontáneo y perdió a la criatura de ocho meses que llevaba en sus entrañas.
Bermúdez Solórzano, padre de la criatura fallecida, relató que su esposa a eso de la una de la madrugada del domingo tuvo el aborto y fue hasta las nueve de la mañana cuando él regresó de trabajar que se enteró de lo ocurrido.
Ambos dijeron que tuvieron que enterrar al niño en el patio de su casa porque no tienen terreno en ninguno de los cementerios de Managua. “Gracias a Dios que tenía una pequeña caja de madera guardada y en ella los sepultamos”, dijo el padre.
Bermúdez Solórzano explicó que además del niño fallecido tienen 13 hijos porque su mujer no ha querido utilizar ningún método anticonceptivo. Dijo que con 1,200 córdobas se las arregla para mantener a su familia.
Al preguntársele a la señora Gutiérrez Ramos si iba a seguir dando a luz a más vástagos, dijo rotundamente que no y añadió que para ello piensa operarse.
Los hechos ocurrieron en una humilde vivienda ubicada de los semáforos de la Asamblea Nacional dos cuadra abajo, media hacia el lago. La madre del menor abortado hasta hoy va a ir al hospital.