- Fue un golpe bien planificado y aparentemente muy ensayado
- El que desvalijó las cajas se puso guantes para no dejar huellas
JUAN IGNACIO ROSALES [email protected]
Actuando con la mayor naturalidad, tres sujetos entraron a la casa de cambios “Rápidos Giros”, ubicada en Altamira D´Este, ordenaron a las trabajadoras que se pusieran boca abajo en el piso y se fueron tranquilamente con 55,000 dólares y 19,000 córdobas.
El primer asaltante llegó a eso de las diez de la mañana haciéndose pasar por un cliente, pidió que le abriera la puerta electrónica, una vez en el corredor, antes que se cerrara la puerta, se acercó un segundo delincuente y pretendiendo ser otro cliente entró a la oficina.
El que había entrado primero, al que las trabajadoras de la casa de cambio describieron como alto, tez blanca, nariz grande y fina, ojos café, pelo corto castaño, sacó una pistola y gritó: “Este es un asalto, todos al piso boca abajo”.
Las cajeras obedecieron por temor a salir heridas, en ese momento el segundo asaltante sacó también su pistola, la cual llevaba escondida en la parte de atrás de la cintura y comenzó a desvalijar las cuatro cajas; se describe a este sujeto como un hombre de cara barrosa de aspecto sucio, pelo liso negro y de barba incipiente.
A continuación, un tercer elemento entró al corredor armado de un fusil AK, la Policía del Distrito Cinco lo describe como alto, moreno, recio, pelo muy corto. Este cubrió la retirada de los otros dos sujetos. Fue notorio que el segundo asaltante se puso guantes de hule, tomó el dinero y todos salieron del local.
Afuera estaba esperando un vehículo verde nuevo marca Toyota Tercel, el que abordaron escapando rápidamente.
Todo el asalto transcurrió en menos de tres minutos, los afectados recalcaron que los delincuentes no mostraron nerviosismo alguno en todo el momento del robo.
La Policía de Distrito Cinco comenzó a hacer el identikit de los ladrones para darle seguimiento al caso, asimismo considera que por la forma de operar se trata de una banda bien organizada. Los tres asaltantes cortaron las líneas de comunicación, entraron uno por uno, se llevaron el dinero y huyeron en un auto, todo obviamente bien planificado.
La casa de cambios “Rápidos Giros” es propiedad del señor Alcides Ruiz Salas, quien posee una sucursal en el Barrio Monseñor Lezcano, la cual hace seis meses fue asaltada por un solo hombre, motivo por el cual debió cerrarla.