LA HABANA (AP).- Tras el voto en el Congreso de Estados Unidos que podría llevar a una reducción del embargo contra Cuba, un grupo de expertos cubanos explica a unos economistas contratados por el gobierno estadounidense cómo cambiarían las cosas si se levanta la medida punitiva impuesta por Washington hace 38 años.
Uno de los economistas, Jonathan Coleman, escuchó las explicaciones de Eusebio Leal, historiador de La Habana.
“Uno vería cruceros llenos de turistas norteamericanos llegando aquí”, dijo Leal.
“Podríamos comprar a menor precio los materiales necesarios para renovar estos edificios viejos”, agregó, señalando los edificios aledaños de oficinas y residenciales, que hasta hace poco eran demasiado precarias para ser ocupados.
Los hallazgos del trabajo de campo que se realiza en la isla del Caribe se presentarán en audiencia pública y conformarán el primer informe gubernamental de este tipo desde que el gobierno del presidente John F. Kennedy impuso el embargo.
El informe de la Comisión Comercial Internacional de Estados Unidos, agencia federal independiente y no partidista, se dará a conocer el 15 de febrero de 2001, y tratará no sólo sobre el impacto en la economía cubana, sino también en la estadounidense.
El informe incluye los resultados de reuniones de una semana con funcionarios cubanos de las ramas económica, comercial y bancaria, así como diplomáticos estadounidenses e inversionistas extranjeros.
También se realizaron cerca de 100 entrevistas telefónicas con empresarios estadounidenses para saber cómo han afectado las sanciones a sus negocios.
El gobierno norteamericano reaccionó tibiamente a la aprobación en la cámara baja del Congreso de una enmienda que prácticamente elimina todas las restricciones impuestas a los estadounidenses para viajar a Cuba.