- Verificadores recibieron retrasada la papelería
- Listados no fueron ordenados conforme zonas de ubicación de viviendas
- Amenazados con recibir baños de agua caliente
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Una verdadera odisea vivieron ayer los verificadores que visitaron de casa en casa a la ciudadanía para entregarles sus esquelas para que acudan a las Juntas Receptoras de Votos (JRV), del 22 al 24 de julio a constatar si aparecen correctamente sus nombres, números de cédulas y domicilios.
Los quejosos relataron que esperaron la papelería desde las cinco de la mañana de ayer y fue después de 3 y 5 horas de retraso que la recibieron y en desorden, pues los listados estaban en orden alfabético y no por sector, lo cual, les habría permitido distribuir las esquelas de forma más ágil y recoger los datos de las personas que aparecían omitidas en el padrón electoral.
Nubia Orozco y Maritza Araica que verificaban en el anexo del barrio Santo Domingo, denunciaron que algunos habitantes amenazaron con lanzarles agua caliente porque las confundieron con unos jóvenes que en nombre de un partido desconocido se dedicaban a recolectar nombres y firmas en nombre del Consejo Supremo Electoral (CSE).
Por su parte, Tony Tinoco y Sandra Román que entregaban esquelas en el barrio Revolución dijeron que recibieron la documentación hasta las 10 y 30 de la mañana y que ni siquiera les habían informado el monto que devengarían por caminar desde las cinco de la mañana hasta altas horas de la noche.
En iguales términos se expresó Gloria Ocón Uriarte que entregaba esquelas en el barrio Costa Rica y se lamentó por el desorden en las direcciones, pues tenían que recorrer más distancias porque los listados no fueron sectorizados. Cada equipo de dos personas tenía que entregar 400 esquelas sólo el día de ayer.
El vocero del Poder Electoral, Silvio Calderón, minimizó las dificultades que enfrentaron los verificadores, no obstante, reconoció que “esto no es un sistema de verificación en donde van a encontrar ustedes un sistema perfecto, nosotros tenemos un padrón electoral histórico de 1996 donde ya no está en correspondencia a la verdadera realidad social de este país”.