Poco después de viajar de Tokio a Nago, donde se desarrolla la cumbre anual del G-8, el primer ministro de Canadá Jean Chretien, da un corto paseo en una patineta. LA PRENSA/AP.

Crecimiento insuficiente para reducir pobreza latinoamericana

Los indicadores sociales de áreas rurales pobres están rezagados de manera considerable en comparación con las zonas más afluentes de la región El reporte –preparado para la Cumbre Anual del G-8 que se realiza este fin de semana en la ciudad japonesa de Nago, capital de Okinawa–, subrayó que la incidencia de la pobreza disminuyó […]

  • Los indicadores sociales de áreas rurales pobres
    están rezagados de manera
    considerable
    en comparación con las zonas
    más afluentes
    de la región
  • El reporte –preparado para la Cumbre Anual del G-8 que se realiza este fin de semana en la ciudad japonesa de Nago, capital de Okinawa–, subrayó que la incidencia de la pobreza disminuyó en la región durante la primera mitad de los años noventa

(NTX)

WASHINGTON.- El crecimiento económico logrado en la primera mitad de los años noventa fue insuficiente para reducir en la segunda mitad de esa década el número absoluto de pobres en América Latina y el Caribe, según un informe del Banco Mundial.

El reporte –preparado para la Cumbre Anual del G-8 que se realiza este fin de semana en la ciudad japonesa de Nago, capital de Okinawa–, subrayó que la incidencia de la pobreza disminuyó en la región durante la primera mitad de los años noventa.

“Sin embargo, la reanudación del crecimiento económico en algunos países fue insuficiente para reducir el número absoluto de personas pobres”, aclaró el informe difundido en esta capital.

El documento, elaborado en coordinación con el FMI y otros bancos multilaterales de desarrollo del mundo, indicó que “choques adversos” en la segunda mitad de la década afectaron los esfuerzos de la región para producir “progresos notables” en reducción de pobreza.

Señaló que la zona subcontinental se volvió “desigual” en los años ochenta y así permaneció en los noventa. “En 1997, la incidencia de pobreza permaneció un tres por ciento mayor a 1980” con alrededor de 70 millones de pobres más que en la última fecha citada.

El informe dijo que el mayor progreso ha sido logrado en los indicadores no monetarios de bienestar.

Continuaron mejorando, agregó, los “indicadores sociales como tasas de mortalidad infantil, nutrición, acceso agua potable, expectativa de vida, alfabetización y años promedio de instrucción”.

“También ha habido un notable avance hacia sociedades más democráticas, pero el progreso es todavía carente en otras dimensiones”, advirtió.

El reporte destacó que siguen altas las tasas de deserción escolar en escuelas primarias, y siguen causando “importantes preocupaciones” los altos índices de problemas sociales como delincuencia, violencia, alcoholismo y drogadicción.

Expresó que los indicadores sociales de áreas rurales pobres, por ejemplo, de Brasil o los países andinos, están rezagados de manera considerable, en comparación con las zonas más afluentes de la región.

El documento estimó que persisten “significativas diferencias en la cantidad y calidad de educación y servicios de salud entre los grupos de altos y bajos ingresos”.

“Las políticas y tomas de decisión raramente incorporan las preocupaciones y preferencias de los pobres, o incluso de los grupo de mediano ingreso”, añadió.

El informe explicó que a pesar de los avances en el último siglo en educación y salud, en la actualidad, en todo el mundo unos 1,200 millones de personas viven con menos de un dólar diario, y tres mil millones sobreviven con menos de dos dólares.  

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