- Son muy pocas las fincas que están dedicadas a la producción de leche, probablemente sólo un tres por ciento del total nacional de productores pecuarios se dedica a esta actividad y un 15 por ciento del total se dedican a la compra de ganado de pura raza
- “Es recomendable que el intervalo entre cada parto en las vacas sea cada 90 días, lo que es difícil lograr en Nicaragua, puesto que en nuestro país el intervalo entre parto se viene dando cada 21 meses”
LESLIE NICOLAS LACAYO [email protected]
Constantemente los ganaderos nicaragüenses están buscando cómo mejorar la calidad productiva de su hato y en este sentido el ganado de doble propósito es el que tiene más demanda.
Es importante que los productores pecuarios estén renovando su ganado con el fin de “purificar” cada vez más la raza que están reproduciendo. Esto se hace normalmente con toros que tienen una ascendencia genéticamente comprobada.
Existen productores que buscan cómo mejorar los rendimientos productivos de leche y de carne y optan por “refrescar su ganado” (combinar genéticamente) con toros cuya descendencia sea un ganado de doble propósito (es decir que sirva tanto para la producción de leche como para la producción de carne).
Ronald Blandón, técnico de la Comisión Nacional de Ganadería (CONAGAN), explicó que en Nicaragua un 82 por ciento de los productores pecuarios, se dedican a la crianza de ganado bovino de doble propósito.
Son muy pocas las fincas que están dedicadas a la producción de leche, probablemente sólo un tres por ciento del total nacional de productores pecuarios se dedica a esta actividad y un 15 por ciento del total se dedican a la compra de ganado de pura raza.
Blandón recomienda para los pequeños y medianos productores pecuarios, fomentar la crianza de ganado de doble propósito, porque con éste se puede aprovechar la venta del ternero a los siete meses de nacido y durante ese período también se puede vender la leche.
“Es recomendable que el intervalo entre cada parto en las vacas sea cada 90 días, lo que es difícil lograr en Nicaragua, puesto que en nuestro país el intervalo entre parto se viene dando cada 21 meses”.
Una reducción del intervalo de parto de hasta seis meses puede provocar un aumento significativo en la producción de leche y carne.
Los intervalos entre cada parto en Nicaragua se alargan debido a factores como falta de nutrición en el animal, conjugado con la falta de sanidad del mismo, en algunos casos, explica Blandón.
La casta del animal es importante
Para aquellos ganaderos que estén buscando un toro para “refrescar” su hato y que deseen obtener una descendencia de ganado de doble propósito, es recomendable adquirir un toro encastado (de raza pura) de acuerdo al encaste de las vacas que tenga en su finca.
Blandón dijo que a pesar que se les da esta recomendación a los ganaderos, cuando ellos necesitan mejorar su hato “siempre recurren a la compra de un toro de raza o encaste Brahman”.
Esta no es una buena opción según los especialistas, porque el toro de encaste Brahman es más dado a dar descendencias fuertes y no descendencia lechera.
“Es ahí cuando el ganadero mira que el toro que compró no le sirve para el propósito deseado y cuando el productor se equivoca en el encaste del animal, automáticamente se tienen problemas de reducción de su productividad”.
La reducción en la productividad lechera se va a dar debido a que el ganado Brahman no es un ganado lechero y al cruzarlo, lo que se va a obtener es un ganado fuerte y resistente, pero no lechero.
Lo recomendable es que los ganaderos interesados en incrementar su producción lechera, crucen su ganado con Cebú lechero.
En Nicaragua está la raza de ganado bovino Reyna, ésta es una raza criolla de ganado, la que podría ser una buena opción para mejorar la productividad lechera en el ganado.
Una de las recomendaciones que los especialistas siempre hacen a los ganaderos es que se debe de prestar las condiciones requeridas al ganado, cuando se haya adquirido una raza determinada, porque sólo así se podrán obtener los resultados deseados, ya sea en carne o en leche.