- Organismos multilaterales en desacuerdo con Alemán por importancia de HIPC
- “Respetamos la posición de la autoridad más alta, pero consideramos que la HIPC sigue siendo de mucha importancia”, asegura representante del BID
HUMBERTO MEZA yMARTHA DANELIA [email protected]
La inesperada actitud de “indiferencia” del gobierno hacia el ingreso de Nicaragua a la Iniciativa de Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC), motivó críticas de representantes de organismos multilaterales y economistas independientes.
El Presidente Arnoldo Alemán dijo el lunes que la HIPC ya no es prioridad del gobierno, a lo que el representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), David Atkinson, respondió que los organismos internacionales son capaces de trabajar “al ritmo que el gobierno desee”.
“Uno tiene que respetar la posición de la más alta autoridad del país respecto a este tema, pero continuamos considerando que la HIPC es de mucha importancia (…), pero quien pone las prioridades en esa materia son las autoridades y nosotros estamos dispuestos a acompañar al país y al gobierno, al ritmo que ellos deseen”, subrayó Atkinson.
No obstante, dijo que Nicaragua mantiene un satisfactorio avance en el cumplimiento de las condiciones macroeconómicas y de gobernabilidad para llegar al punto de decisión e ingresar a la HIPC.
Los representantes del Fondo Monetario Internacional (FMI), del BID y el Banco Mundial solicitaron ayer una reunión con el FSLN, para analizar asuntos relacionados al proceso electoral, pero con mayor énfasis en la crisis que afronta el sector agrícola.
Joaquín Harnack, representante del FMI, anunció la posibilidad de reunirse con el sector agropecuario cuando llegue una misión de ese organismo a Nicaragua, a mediados de agosto, pero evitó comentar la posición del gobierno alrededor de la HIPC.
“Ese es un asunto que debería responder el señor presidente, pero creo que dentro del proceso técnico estamos en buen camino hacia la HIPC y antes de fin de año ya podríamos entrar”, afirmó.
ALEMAN RETROCEDE
Al final de la tarde el Presidente Arnoldo Alemán refutó la versión de Ramírez, al desmentir que la HIPC ya no sea importante para el Poder Ejecutivo, incluso canturreando su canción de campaña “yo tengo fe”.
Según el mandatario, existen sectores de la empresa privada que quisieran que a Nicaragua no se le condone la deuda externa, para ellos asumir las construcciones de obras sociales pero en carácter de comercio personal.
El presidente dijo que el hecho de haber buscado fuentes alternas generadoras de recursos, no es dar por descartado la condonación, y que por el contrario esperaba que en septiembre a Nicaragua se le incluya en la HIPC. “Yo tengo fé”, canturreó Alemán, dando a entender que confiaba en la condonación.
“ACTITUD IRRESPONSABLE”
Para el secretario general del FSLN, Daniel Ortega, el nuevo discurso gubernamental es una muestra de “actitudes irresponsables” que sólo ponen en riesgo las relaciones del gobierno con los organismos multilaterales.
“Es una falta de responsabilidad hablar de esa manera. Ahora resulta que ellos dicen que tienen un famoso plan de emergencia. Yo no sé qué plan de emergencia tendrá Noel Ramírez. Mas bien creo que el plan debe ser tener listo el boleto para irse del país, si se desploma la economía”, aseguró.
“HAY MIOPÍA MACROECONÓMICA”
Sin embargo, la nueva posición del gobierno también despertó el rechazo de economistas independientes que calificaron a Ramírez de tener “miopía macroeconómica y falta de seriedad”.
“Lo triste de estas declaraciones es que dan una imagen de falta de seriedad, de parte de las autoridades monetarias, fiscales y financieras de este país, en el sentido que primero se hace una propaganda (de la HIPC) y un motivo principal donde todos los aspectos del país son centrados en ingresar a la iniciativa”, señaló el economista Carlos Benavente.
Para el economista Néstor Avendaño, el ingreso de Nicaragua a la HIPC es una prioridad para el pueblo de Nicaragua porque el problema de la administración de las divisas líquidas, para el próximo gobierno se complicaría, ya que a partir de febrero del 2001 concluye la moratoria otorgada por el Club de París al pago del servicio de la deuda externa.
Eso significa que Nicaragua comenzará a pagar más de 350 millones de dólares, el doble de lo que paga el actual gobierno en concepto de intereses.