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Arturo Harding, presidente del Sistema Nacional de Atención, Mitigación y Prevención de Desastres, señaló que la comunidad internacional jamás aceptaría un censo (de los daños) que no sea realizado por ingenieros”, que permita hacer los cálculos de costos requeridos para el proceso de reconstrucción.
“Ningún organismo dará crédito con un estudio hecho a la ligera”, advirtió.
Es por eso que, según Harding, ya se conformó una comisión integrada por más de 40 ingenieros, que trabajarán en la realización de este “censo serio”.
Los ingenieros son del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), la Alcaldía de Managua, el Banco de la Vivienda, la Cámara de la Construcción, el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER), entre otras organizaciones civiles y gubernamentales.
Los ingenieros encargados de este censo tendrán listo, a más tardar el viernes, el informe cualitativo de la evaluación practicada en unas 2,000 viviendas que quedaron destruidas y semidestruidas por los sismos.
“Después vendrá un informe más detallado”, anunció Harding.
El alcalde de Masaya asegura que de las 1,200 personas refugiadas que había en la Laguna de Apoyo, sólo quedan unas 400 en la Escuela “Laura Vicuña” del Valle de la Laguna.
“El resto aún son considerados damnificados pero los hemos ubicado en los patios de sus casas en pequeñas casas de campaña, a la espera de que llegue la ayuda para reconstruir sus viviendas”, expresó Fernando Padilla, alcalde de Masaya.
El sismólogo de turno del INETER, Alejandro Morales, dijo a LA PRENSA que en la zona de Masaya, “en todo el transcurso del día de hoy (ayer), los temblores han disminuido considerablemente”, aunque los pobladores de esa región dijeron a LA PRENSA que en la madrugada de ayer fueron asustados al sentir al menos dos fuertes movimientos de tierra.
Sin embargo, el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER), reportó otro sismo a las 4:33 de la tarde de ayer, pero esta vez su epicentro fue cerca del Volcán San Cristóbal, a una profundidad de dos kilómetros, con una magnitud de 3.9 en la escala de Richter.