Bernardino Larios, saliendo de su apartamento en Miami.

“La Guardia mataba para congraciarse con Somoza”

Lamenta el rol que jugó como guardia pretoriana Estaba convencido que Somoza se marcharía del país y dejaría a la Guardia Nacional embaucada Detuvo a Carlos Guadamuz cuando intentó secuestrar un avión, valiéndose de un disfraz de mujer EDUARDO MARENCO [email protected] Bernardino Larios admite que la Brigada Especial Anti Terrorismo (BECAT) de la Guardia Nacional, […]

  • Lamenta el rol que jugó como guardia pretoriana
  • Estaba convencido que
    Somoza se marcharía del
    país y dejaría a la Guardia
    Nacional embaucada
  • Detuvo a Carlos Guadamuz
    cuando intentó secuestrar
    un avión, valiéndose de
    un disfraz de mujer

EDUARDO MARENCO [email protected]

Bernardino Larios admite que la Brigada Especial Anti Terrorismo (BECAT) de la Guardia Nacional, cuerpo élite del cual formó parte durante siete años, impuso un reino de terror en la década de los setenta durante la dictadura somocista.

El coronel Hugo Tórrez, del Servicio Anticomunista (SAC) de la Guardia Nacional, dio a entender en una entrevista con LA PRENSA que la Guardia Nacional, no torturaba, no mataba… que eran una especie de “ángeles”…

“Precisamente por personas como Hugo Tórrez es que Somoza perdió la guerra. Yo conocí a Hugo Tórrez. Estuve un año en la celda con él, desgraciadamente para mí, porque me premiaron los sandinistas. Me pusieron a Hugo Tórrez, a Roberto Zelaya Blanco –enemigo público número uno de doña Violeta y Pedro Joaquín Chamorro Cardenal–, y junto a Silvio Peña Rivas. Con decirte que era más fácil sobrevivir con Silvio Peña.

El coronel Hugo Tórrez dice que a mí me dieron la baja no por rebelarme contra Somoza sino por usar el uniforme del FSLN y un pañuelo rojinegro. Él miente. Quienes defendían realmente a los guardias en la cárcel no eran los tenientes coroneles, ni los coroneles. No había liderazgo. Por eso perdió la guerra la Guardia. La única huelga de hambre que se hizo en el penal fue liderada por un sargento, Jorge Ríos Pérez, el licenciado Carlos López López y el teniente Carlos Espinoza.

Por otra parte, en toda organización formada por una dictadura, hay necesidad de tener una Policía Política con un grupo que torturaba y otro que no torturaba. Había personas en la seguridad que no se prestaban a torturar y otros que se prestaban a eso.

¿Los guardias fueron cobardes en las últimas horas?

BL: “Mirá, el uniforme no te da valor, te hacen valiente tus principios. Me da pesar ver a ex compañeros hablando mal de un hombre que era civil porque tomaba el liderazgo que no le cabía a ellos, decían que era informante, había gente perversa en la celda. Pero el que más valía en mi celda era un muchacho llamado Javier Reyes”.

¿Qué fue el BECAT?

BL: “Estuve siete años ahí. Fue la Brigada Especial contra Asaltos y Terroristas (BECAT). Si se quiere, una fuerza irregular dentro del Ejército. Se encargaba de patrullar toda el área urbana para controlar cualquier intento o evento que implicara terrorismo del Frente Sandinista. Se hizo mucha propaganda contra el BECAT porque la Policía abusó demasiado. Era una unidad casi autónoma que dependía del Jefe de Policía. Nos culparon a los miembros del BECAT de todas las matanzas y sinvergüenzadas que hacía la Policía.

Hay que reconocer que la Guardia mataba para congraciarse con Somoza. Yo llegué a un punto de pensar, por la perversidad de ellos, que matar a un comunista no era un crimen”.

¿Los miembros del BECAT recibían la orden de ejecutar a cada sandinista detenido?

BL: “No. Si había enfrentamiento lógicamente que teníamos que matar. Pero no era muy inteligente que nos dieran una orden de matarlos. Era lo más torpe. Si uno capturaba a uno de ésos iba a la Seguridad. En todo lugar se captura vivo al elemento para sacarle información”.

LP: Usted sostiene que Somoza era el verdadero enemigo de la Guardia Nacional. ¿Por qué?

BL: “Así es, porque Somoza la usó para perpetuarse en el poder sin importar el precio. El pueblo luchó contra Somoza y la Guardia se fue en la balastra porque al final de cuentas la Guardia era constituida por gente del pueblo. La mayor parte de nosotros era de extracción económica humilde. No teníamos por qué luchar por el dictador, pero no era fácil rebelarse. Porque una vez que te rebelás contra él siendo militar era peor el pecado porque eras traidor a la Guardia.

En realidad fue Somoza el que traicionó a todo mundo. Muchos oficiales aquí están frustrados porque no tuvieron el valor de rebelarse a un dictador y consecuentemente agarramos a nueve. Dentro de la Guardia había insatisfacción con Somoza. El nunca gobernó Nicaragua. Nunca supo gobernar. Seamos francos. El poder es delicioso. Somoza engendró al FSLN”.  

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