- “Aquí las ayudas han sido mínimas”, comentó Sequeira, “pero gracias a Dios hemos tenido algo de ayuda de la gente generosa de Corinto, Granada y el Cuerpo de Bomberos”
- La caravana entregó láminas de zinc a 400 familias, las cuales tuvieron afectaciones en sus techos por ser en su mayoría de tejas, por lo que se les entregó entre 20 y 25 láminas a cada una
NOEL HERNANDEZ [email protected]
La ayuda llegó una semana después, pero fue bien recibida por centenares de familias de varias comunidades de Masaya que habían quedado al margen de las listas de oficiales de afectados por los terremotos de la semana pasada.
La Asociación Pro Niños Quemados desplegó a lo ancho de Masaya la voluntad de colaborar y contribuir a mitigar los daños materiales y espirituales que causó el terremoto.
La asociación realizó una caravana por San Juan de Oriente, Diriá y el Valle de la Laguna de Apoyo, para distribuir siete mil láminas de zinc y 800 sacos de alimentos y enseres, entre las familias que no habían recibido apoyo, explicó Irela Santos, directora de la Asociación.
Sólo en Diriá resultaron afectadas 920 familias incluyendo las comarcas, expresó el párroco de la iglesia de este municipio, Jimmy Sequeira Marenco.
“Aquí las ayudas han sido mínimas”, comentó Sequeira, “pero gracias a Dios hemos tenido algo de ayuda de la gente generosa de Corinto, Granada y el Cuerpo de Bomberos”.
Según el párroco, las afectaciones fueron principalmente en los techos de las viviendas, ya que sólo cinco casas fueron las que se cayeron.
Precisamente la caravana entregó láminas de zinc a 400 familias, las cuales tuvieron afectaciones en sus techos por ser en su mayoría de tejas, por lo que se les entregó entre 20 y 25 láminas a cada una.
Entre las comunidades beneficiadas se encontraba la del Valle de la Laguna de Apoyo donde se ha brindado bastante apoyo, pero la asociación encontró que a 50 familias no se les había dado nada.
La caravana también llevó alegría a los niños quienes pudieron jugar y divertirse con payasos que se dedicaron a animar los momentos en que se desarrollaba la distribución de ayuda.
“Para nosotros ha sido muy reconfortante dar un granito de arena aquí donde la gente lo necesita, porque pasan las cosas y la gente aún necesita de ayuda porque siguen viviendo sin techo”, comentó.