- Los campesinos sembraron lo que tenían y ya se les
agotaron las reservas de comida, dice alcalde de San Nicolás - Las mujeres llegan a la Alcaldía y piden cinco pesos para comprar aunque sea una libra de arroz
MARTHA M. GONZALEZ – [email protected]
SAN NICOLAS, ESTELI.— Mientras el Ministerio Agropecuario y Forestal (MAG-FOR) minimiza las pérdidas por la sequía, el alcalde del Municipio de San Nicolás, José Antonio Mendoza, lanzó un S.O.S. al gobierno y al Programa Mundial de Alimentos (PMA), para que envíen comida a los campesinos que perdieron la cosecha por la sequía.
El Concejo de San Nicolás, encabezado por el alcalde José Antonio Mendoza, se reunió de emergencia e informaron que “estamos enviando un comunicado al PMA y a la Presidencia para que auxilien a nuestra gente, el Gobierno tiene que apoyar porque es parte de su responsabilidad, aquí tenemos que echarlas todos”.
“La gente sembró lo que tenía y las reservas de comida ya las agotaron, hay desesperación entre los campesinos y llegan a la Alcaldía para que les apoyemos con alimentos, quieren comida, entraron a una fase de desesperación y la lluvia no cae”, expresó el edil.
Los funcionarios de la Alcaldía de San Nicolás, uno de los municipios más pobres del Departamento de Estelí, realizaron un recorrido por todas las comunidades y de las 30 que hay, en 20 la sequía arrasó por completo con la cosecha.
“En esas 20 comunidades la situación es dramática, ahí es difícil, ahí vive la gente más pobre, no hay posibilidades de recuperar nada de la producción”, dijo el alcalde.
Las comunidades que no tienen nada para comer son las de Palo Blanco, Las Jabías, Paso Real, Ocotillo, Salmerón, Las Tablas, San Marcos, Jícaro, Los Bordos, La Montañita, Santa Clara, Limones I y II, entre otras. “Ahí la gente pone el grito al cielo”, afirmó el alcalde.
Mendoza dijo que por lo menos el 60 por ciento de la población de San Nicolás, que representa 6,000 habitantes, están afectados por la sequía y en este momento no tienen ninguna esperanza de salvar la cosecha de granos básicos.
“Ya toda la cosecha está perdida, hay presión de los campesinos y lo más triste es que llegan a la Alcaldía las madres, piden cinco pesos para comprar aunque sea una libra de arroz, es un drama que no podemos resolver porque no tenemos”, concluyó.