- Consejo Directivo de la
CGR manda a archivar las investigaciones
por la asignación de
vaquillas a seguridad
personal de Alemán
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La Contraloría General de la República decidió archivar esta semana las investigaciones alrededor de la aplicación del programa gubernamental de repoblación genética, mediante el cual el Instituto de Desarrollo Rural (IDR) favoreció a efectivos de la seguridad del Presidente Arnoldo Alemán.
Según la decisión del Consejo Directivo de la CGR, conocida ayer, no existen suficientes méritos para determinar responsabilidades contra el IDR, aduciendo que la ejecución del programa cumplió los requisitos contemplados en el Instructivo operativo para la ejecución del programa.
A finales de noviembre del año pasado, un campo pagado del IDR demostró que la institución utilizó criterios no muy claros para favorecer a escoltas presidenciales, a pesar que éstos apenas comenzaban en el negocio de la ganadería.
Para el actual Consejo Directivo, la auditoría que el ex contralor Agustín Jarquín empujó alrededor del tema hasta noviembre de ese año tenía algunas debilidades que luego “fueron corregidas”, situación a la cual se añade el hecho que la CGR no encontró evidencias de las irregularidades denunciadas públicamente.
Al amparo de la resolución de la Contraloría, el programa de repoblación ganadera y mejoramiento genético, financiado por el Gobierno de Taiwan, estaba regido por un Instructivo de Operatividad, que entre otras cosas, regula la compra o asignación del hato ganadero, a favor de los pequeños y medianos productores acogidos al programa.
Sin embargo, uno de los principales requisitos fue precisamente, que cada uno de los beneficiaros posea tierras debidamente legalizadas, condición que no cumplía la mayoría de los beneficiarios.
“Frente a ese problema, la Junta Directiva del IDR, ante presiones y reiteradas solicitudes de productores para aceptar los contratos de arriendo por cinco años o derechos de posesión, en su defecto, decidió aceptarlos mediante un acta legal y con avales de las alcaldías municipales”, subraya uno de los considerandos de la resolución.
De acuerdo a directivos de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), en su momento, los beneficiarios debieron hacer cuantiosas inversiones que generarían pérdidas cerca de 11,000 córdobas anuales.
“Sólo el que tiene alguna disponibilidad (de dinero) es el que puede entrar en ese programa (del IDR). El que no la tiene no le conviene meterse porque corre el riesgo de perder”, aseguró al respecto el encargado de ganadería de la UNAG, Douglas Alemán.
HATO EN BUEN ESTADO
Aunque se desconoce si los escoltas presidenciales efectuaron la inversión necesaria, el informe de la CGR destacó que la inspección del equipo de auditoría en las fincas de algunos beneficiarios comprobó que el hato estaba en “muy buen estado”, situación que a juicio de los contralores demuestra que los beneficiaros cumplían con los requisitos establecidos en el Instructivo de Operatividad.
LA PRENSA intentó conocer las opiniones técnicas del ex contralor Jarquín al respecto, sin embargo, éste alegó desconocer los detalles de la resolución firmada por el resto de miembros colegiados.