- Portillo insistió en que el problema de la seguridad ha pasado a ser “el número uno”, por encima del económico, y explicó que sus causas no son sólo económicas sino por descontento, ignorancia y manipulación
(ACAN-EFE)
GUATEMALA.- El principal problema de Guatemala es la inseguridad ciudadana, admitió el martes el Presidente de la República, Alfonso Portillo, según el cual “no tenemos ni la capacidad técnica, ni el número ni lo recursos” para combatirlo.
En rueda de prensa, Portillo reconoció que la inseguridad es el principal problema de su administración y anunció que el reto para el segundo semestre de este año es disminuir los índices de criminalidad.
Agregó que se trata de un problema “multicausal y multicomplejo” y que su solución no depende sólo del Ejecutivo sino también del Ministerio Público (MP) y del Organismo Judicial.
“¿Cómo no vamos a tener problemas de seguridad si existen 74 policías privadas con más de 40,000 miembros, tres veces más que la Policía Nacional Civil, y tenemos una sociedad que está armada?”, se preguntó el jefe de Estado, para quien el problema no se podrá resolver en corto plazo.
Portillo señaló que el desafío es para todos los Estados, porque ninguno en el mundo puede evitar que se den hechos como los linchamientos que, acotó, se dan de manera improvisada, espontánea y por sorpresa, por decisión de la población o de determinados individuos para delinquir y quebrantar la ley.
El presidente guatemalteco dijo que le preocupan los linchamientos -ocho personas fueron linchadas el pasado sábado en un paraje de Quiché- pero reiteró que no tiene capacidad para evitarlos.
“Es como decir que las autoridades de Estados Unidos tienen capacidad para evitar que un desquiciado se meta en una escuela y mate a 17 estudiantes”, agregó.
Portillo insistió en que el problema de la seguridad ha pasado a ser “el número uno”, por encima del económico, y explicó que sus causas no son sólo económicas sino por descontento, ignorancia y manipulación.
El jefe de Estado reveló que posee información en el sentido de que no sólo en la región del occidente, sino en el norte y oriente del país, empiezan a surgir opiniones y sentimientos de la población “muy peligrosos”, pero aclaró que no se ha detectado cuáles son los sectores interesados en manipular a la gente en cuanto al robo y secuestros de niños para la donación de órganos.
Añadió que para combatir de una manera global la inseguridad, las investigaciones del Ministerio Público tendrán que ser más eficaces y el Organismo Judicial tendrá que acelerar los procesos.
En ese sentido, anunció que el próximo lunes solicitará la modificación de algunas leyes que permitan acelerar los procesos judiciales en casos del crimen organizado, secuestro y violación.
Al problema de la inseguridad se suma la falta de agentes, pues según Portillo, sólo hay 7,000 policías por cada turno para proteger el país, que tiene más de 11 millones de habitantes.
“Esa es la realidad”, subrayó el mandatario, quien espera que con la próxima aprobación del Pacto Fiscal se puedan conseguir los recursos para tener mas policías y mejor preparados.
No obstante, el gobernante dijo que la simple presencia de las fuerzas de seguridad, que son apoyadas por unos 10,000 soldados, es un elemento persuasivo de la delincuencia, aunque explicó que los hechos planificados y por sorpresa siempre se seguirán registrando.